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La familia Montenegro - El día de Sara
Fecha: 15/05/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Yopy, Fuente: TodoRelatos
... Llevaba puestos los altos tacones de aguja con plataformas. dormía con ellos, no se los quitaba nunca, salvo para ducharse o cuando papa se lo permitía. Aunque quisiera no se los podía quitar porque los tenía abrochados a sus tobillos con unos pequeños candaditos. Papa la tenía cogida por el pelo. Guiaba su cabeza arriba y abajo sin hacer mucha fuerza porque ella sabía exactamente como debía chupársela. Se la tragaba entera y luego se la sacaba casi hasta arriba y volvía a bajar hasta que su nariz tocaba con el pubis de mi padre. Una y otra vez, cada vez más rápido e intenso. A ella le gustaba despertar a papa así todas las mañanas. Podía ver desde mi escondrijo como un puente de fluidos vaginales brillaba con la luz de la lamparita, derramándose desde su rajita y uniendo ambos muslos. Mientras mama despertaba a papa con su boca, él tenía el móvil en la mano. Seguramente estaría viendo porno o hablando con alguna de sus otras putas. No pude quedarme porque llegaba tarde al instituto a si que sin hacer ruido bajé a la cocina. La concina era amplia, moderna. De muebles en color madera y las encimeras de mármol negro. allí estaba Patricia, nuestra esclava criada. Una chica de veintisiete años delgada y guapa, con el pelo oscuro y muy rizado. Ella era la primera en levantarse siempre para tener los desayunos preparados. Llevaba puesto su uniforme negro, estilo vestido de una pieza, palabra de honor que luchaba por mantener dentro los grandes pechos de Patricia que no podía ...
... usar sostén bajo ningún concepto en casa. Estaba rematado arriba y abajo por un volante de encaje blanco. La parte inferior era tan corta que apenas le tapaba su rajita y se iba cerrando hacia arriba en la parte de atrás hasta la cadera, exponiendo todo su culo. Llevaba un munúsculo mandil semicircular en blanco también anudado a la cintura con un fino lazo. No llevaba braguitas. Nunca las llevaba sin que papa se lo permitiese expresamente. Le gustaba poder usarla en cualquier momento sin ninguna clase de tela en medio que se lo impidiese. Y todo rematado con su collar de cuero negro al cuello, con la fina argolla metálica de unos cinco centímetros de diámetro que delataba su estado civil como propiedad de mi padre – Buenos días, Patricia. Salude educadamente a nuestra criada. – Buenos días, señorita Sara. El desayuno ya está servido. respondió ella con una sonrisa en los labios. Sobre la mesa redonda de la cocina ya estaba todo dispuesto. Un colacao con tostadas para mí y un sándwich para el instituto. Tostadas y zumo de naranja para mama y un café largo y negro para papa. – ¿Como has dormido hoy? Pregunto Patricia. – Bastante mal, ya sabes, los nervios por el examen fina. - ¿de qué era el examen? – De baile erótico. Respondí yo. Al poco apareció papa en la cocina, vestido con su traje gris y su camisa perfectamente planchada, su corbata ya anudada al cuello y la chaqueta en los brazos. – Buenos días, chicas. Saludo papa a la vez que dejaba la chaqueta en el respaldo ...