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María José
Fecha: 16/05/2026, Categorías: Confesiones Autor: MartinyMarcela, Fuente: CuentoRelatos
... aquella chica por quien le pedía consejos. Desde ese día es como que se enojó y no me dirigió la palabra semanas enteras. Pasó un tiempo y se volvió a acercar de a poco. Nos necesitábamos, yo la extrañaba y al reconciliarnos retomamos esa unión tan nuestra. Y de entrados en confianza nuevamente estábamos mejor que nunca. Me ponía a mil cuando me llamaba desde su habitación para mostrarme las ropas que se compraba para salir con amigas, estaba en su último año del secundario y se volvió compradora compulsiva de prendas de vestir y ropa interior. Y ese sexto año de la escuela técnica la tenía en estado de ebullición, excitada y súper alegre sobre todo los días viernes. Ese día previo al fin de semana salía si o sí por las noches a bailar y divertirse. Una mañana yo en casa de ellos preparaba unos apuntes y hacía cosas en la computadora, era un viernes lo recuerdo. La Piojo llegó del colegio, traté de evitarla todo lo que pude hasta que sonó el teléfono (en aquel entonces era teléfono de línea, casi no había celulares) y por el hecho de estar al lado de la PC me tocó atender, era una amiga que quería hablar con ella. -Maruja te llama Tatiana- le grité y vino apurada. Se puso al lado mío e intenté no mirarla, pero mis ojos se iban a esa zona de deseo, tenía la camisita blanca y la escocesa roja que se le levantaba toda desde atrás ya que la mandó a recortar tres dedos o mas por sobre la rodilla y le quedaba prácticamente como una minifalda y otro detalle que me ...
... erotizaba: andaba descalza. Hablaron cosas propias de chicas como diez minutos, y entre tantas palabras le contó que se había peleado con su novio Gastón, porque el no quería que vaya al viaje de egresados a Bariloche, entonces decidió terminar porque estaba pasado de celoso, aunque a decir verdad un coordinador de la agencia que promocionaba dicho viaje la estaba rondando y eso la traía algo confundida, ya que era un chico carilindo y con todas las de ganar, en cambio Gastón era un cavernícola con las manos llenas de grasa de tanto estar desarmando motos pero bueno, gustos son gustos y a ella ese desagradable sujeto la volvía loca. Yo estaba sentado en la silla frente a la compu pegada a la mesa del teléfono, el tema es que se cansó de estar parada y me hizo señas para que me corra un tanto para atrás, no entendí la indirecta pero le hice caso, retrocedí con silla y todo y la muy perversa se me sentó en la pierna, de estar firme paradita se arqueó sin mirar y aterrizó sus nalgotas gordas sobre mi pierna derecha… no sabía que hacer, Majo se me sentó encima así sin vueltas. Sentía el calor de ese culazo y la pija se me puso más dura que una piedra. Siguieron hablando como 15 minutos más criticando a algunas compañeras y sobre que ropas iban a ponerse a la noche y cosas tontas por el estilo. El diablo se apoderó de mí, sentí una calentura incontenible, la pija se me quería salir del jean, si Majo se daba vuelta me la iba a ver así de dura pero ya nada me importaba, ...