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María José
Fecha: 16/05/2026, Categorías: Confesiones Autor: MartinyMarcela, Fuente: CuentoRelatos
... esas nalgas tan redondas y perfectas que eran mi locura. Y tal vez no me bastaba con tocarselo y si ella quisiera después poder penetrarla, lo cierto es que fue más el impulso de meter la nariz justo ahí y cuando se desnudó tuve el deseo de descubrir esa zona tan erógena y súper sensible y por supuesto explorarla en su totalidad con el tacto, olfato y gusto. Pido disculpas por si algun lector no comparte este fetiche tan único y reitero, no pasa por lo "escatológico " sino que forma parte de adorar un culo femenino en su totalidad, me es fundamental esa previa y no puedo limitarme sólo a la penetración en sí, y en ese ritual fetichista en el cual me inicié con Maria José hoy lo repito con las mujeres que forman parte de mi presente. Y volviendo al recuerdo de esa primera vez la historia continuó así: Majo se sacó la pollerita, me la refregó en la cara y quedó vestida con una calza negra de lycra que era por demás cortita y adherente como si fuese su segunda piel. Le volví a meter la cara en su ojete y el calor que se desprendía de esa zona era tan elevada como un volcán a punto de entrar en erupción. Me quedé un buen rato ahí y ella estaba entretenida, reía feliz entregada a mi locura. Acto seguido se la bajó despacito como haciendo un show erótico, era toda una entendida en la materia. Se corrió esa tanga color salmón que me enloqueció más todavía al vérsela y asomó una conchita algo húmeda. Maria José tenía las hormonas a mil. Quedamos cara a ...
... cara, nos besamos por primera vez y fue algo hermoso, la tomé de la cintura para después sacarle la camisa y el corpiño. Descendí un poco más y puse mi cara a la altura de su concha y se la empecé degustar con la punta de la lengua. Todo su cuerpo tenía un no sé qué y me hacía adicto a adorarlo. Se posó adelante del monitor de la computadora y metí su vulva en mi boca. Su humedad era abundante y esa babita transparente pero viscosa me inundaba el rostro. Se la chupé como nunca y en lo mejor gimió como loca. Por suerte estábamos solos en su casa. Me empujó la cabeza bien adentro de su concha apretándome sin dejarme respirar… Sentí que tuvo unos movimientos como de contracción y acelerando sus latidos María José tuvo un tremendo orgasmo. Pero a pesar que acabó y quedó como relajada un instante su cuerpo quería más… Acto seguido se agachó y puso esa carita tan linda en mi recuperada y erecta pija que estaba lista otra vez. Me la agarró con las manos y masturbándome hasta ponerla "a punto" se la llevó a la boca. Yo agarraba su cara y le marcaba el ritmo de las chupadas, lo hacía increíble, chupaba, paraba, la miraba y se la tragaba otra vez, y así aguanté lo más que pude cuando sentí que se venía la avalancha, la agarre de la cabeza haciéndole presión para que se detenga y me contuve, pensé en otra cosa y evité eyacular. La di vuelta de nuevo, la arqueé sobre la mesa y me pajee entre esas tremendas nalgas, Majo me pedía que se la meta Ya!!! Explotaba de tantas ganas ...