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Chico se queda mirando mis pies en una cafetería
Fecha: 17/05/2026, Categorías: Fetichismo Autor: AmaPelca, Fuente: TodoRelatos
Son aproximadamente las 6 de la tarde, en la calle donde vivo, a una cuadra se encuentra un establecimiento famoso y concurrido. Puedes sentarte en unas banquitas y unas mesas que se encuentran justo afuera y disfrutar de la calle y el bullicio, para quienes gusten. Suelo visitarlo de vez en cuando, normalmente con una amiga, o cuando voy sola prefiero leer o solo revisar mi teléfono móvil. No mentiré que a veces se acercan extraños, pero no suelen amargarme las tardes, de hecho lo tomo con gracia y normalmente no los tomo en serio, son momentos que me doy para relajarme. Pedí mi acostumbrado capuchino, el cual a veces tomo mientras fumo un cigarrillo. En esta ocasión que cuento, un muchacho de entre unos 18 o 20 años está a unos metros en la parada del bus, y noto que me mira con cierto disimulo. Lo he visto, aunque él cree que no. Tiene pinta de estudiante, se ve que es tímido. No se me hace raro que me miren, me gusta verme bonita a todos lados donde voy, no porque me arregle demasiado, simple y llanamente me gusta que todo esté en orden. Giro la cabeza para otro lado y cruzo la pierna derecha. Me hago la tonta también yo. Me gusta generar ese efecto, y también quiero saber si el efecto se mantiene por más tiempo. Sé que la blusa de tirantes azul marino realza mi atractivo. El edificio donde vivo está a unos metros de aquí, así que la comodidad me hizo tener la confianza de traer puesto no más que un minishort y unas sandalias de baño pequeñas que generan un efecto ...
... muy positivo en el contorno de mis piernas. Han pasado un par de vehículos de transporte y el chico sigue ahí, noto que me sigue mirando. Pero no me mira a la cara. Con la pierna cruzada empiezo a mover mi pie de arriba a abajo. Lo miro fijamente, en ese momento el sube la mirada y al encontrarse con la mía se voltea rápidamente. Me hago la distraída otra vez con el celular y vuelve la vista a donde la tenía. Lo dejo que mire, no quiero ahuyentarlo, así que no lo volteo a ver. Le sigo moviendo mi pie para que observe. Falta muy poco para terminar mi bebida. Pronto me preparo para irme. El descarado no deja de mirar. Empiezo a caminar hacia él y baja la mirada, no deja de verme los pies, estoy cada vez más cerca, el chico parece pensar que voy a tomar el bus con él o algo así. Se acomoda el cuello de la chamarra y disimula volteando para otro lado. Sin embargo estoy dispuesta a encararlo. - ¡Oye! -le digo con aire fuerte sin llegar al regaño- ¿Te gustan mis sandalias? - Discúlpeme… - No eres el único, a muchos les gustan -me estoy divirtiendo con su rostro. - No era mi intención molestar, solo me parece que es usted muy linda, eso es todo. - ¿Te parezco linda yo o mis sandalias? - Toda usted es hermosa… - No quieres admitir que me mirabas los pies. -Se queda callado el pobre. Acompáñame, mi piso es aquel -lo señalo con el dedo. Tengo unos zapatos que quiero probarme. Quiero saber si esos también te gustan. Estando en el pasillo le abro la puerta y ...