1. ¿Parcial o sexo?


    Fecha: 17/05/2026, Categorías: Hetero Sexo con Maduras Autor: el profesorcito aquel, Fuente: SexoSinTabues30

    La tarde caía y uno a uno iban entrando los estudiantes como vacas al matadero. Teníamos parcial y la verdad no estaba nada fácil. Quizás aquellos que durante el semestre habían estudiado juiciosos lo aprobarían. El resto difícilmente podría hacerlo.
    
    Serían 15 y yo quien los estaría vigilando celosamente. La mayoría de las que estudian lenguas extranjeras en la universidad son chicas, pocas son atractivas para mí. Había una que definitivamente me llamaba la atención y le tenía muchas ganas desde que iniciamos nuestro curso de inglés básico. Era ella de estatura mediana (como la mayoría de las colombianas), de cabello rubio natural (como pocas colombianas) y bien esbelta. Sus pechos eran puntiagudos, como un par de toboganes que se curvean al final. Lo había notado, no porque la hubiese visto desnuda antes, sino porque a mis clases había asistido un par de veces sin sostén. Y el deslizadero de las tetas terminaba en la piscina de sus pezones que se le dibujaban vistosos, firmes al horizonte.
    
    Extrañamente ella no había llegado aún. Efectivamente, fue la última en hacerlo. Me alegró verla, no sólo porque me atraía demasiado sino porque ese día vestía muy provocativamente. Pensé y noté que para los parciales por lo general lo hacía. La ciudad donde vivo en Colombia es bastante calurosa y esto permite que las chicas sean generosas al mostrar su piel. Pues bien, mi estudiante vestía una cortísima minifalda en jean, una blusa de tiras que exaltaba la línea divisoria de sus ...
    ... senos, y unas sandalias con pequeñas flores. Su cabello dorado estaba muy bien planchado aquel día y su maquillaje aunque era algo extravagante, la hacía lucir atractiva.
    
    Debido a su tardanza en llegar, y teniendo en cuenta que los alumnos siempre se ubican en la parte de atrás para presentar un examen o simplemente atender a la clase, ella se vio forzada a ubicarse en primera fila, justo frente al escritorio desde donde los cuidaría y al mismo tiempo calificaría otras evaluaciones. Di las recomendaciones de rutina y les entregué las hojas. Me senté e hice lo que debía hacer. La concentración en estas actividades duró poco, pues al primer vistazo que di al grupo, todo parecía normal excepto algo: esta chica estaba mal sentada en su puesto mientras presentaba la evaluación. Quise levantarme e ir a decirle a su oído que lo hiciera bien, pero su mirada pícara me contuvo de hacerlo. Comprendí que lo que ella menos quería era que le corrigiera su postura inadecuada en el salón.
    
    Seguidamente, y aprovechando el tamaño de mi mesa, el cual me cubría del abdomen hacia abajo, deslicé mi mano izquierda hacia mi pene, (dominado por la excitación) mientras con la derecha aparentaba estar calificando. Pero, ¿con qué concentración iba a hacer mis tareas académicas ante semejante estímulo? Ella siguió con su juego y sin parar de mirarme procedió abrir un poco sus piernas, mas no tanto para así evitar que sus compañeros la notaran. Yo tocaba mi pantalón y sabía que debajo de él mi pene ...
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