1. Así es como se convirtió en mi puta privada (6)


    Fecha: 18/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: melenas, Fuente: TodoRelatos

    ASÍ ES COMO SE CONVIRTIÓ EN MI PUTA PRIVADA (6)
    
    LA FAMILIA SE AMPLIA MUCHO
    
    Como decía en el anterior relato.
    
    Nos quedamos dormidos. Y a la mañana siguiente al despertarme me encontré con Elena despierta, recostada sobre la almohada. Su mirada estaba fija en mi polla, mientras con su mano derecha acariciaba uno de sus pezones, lo sujetaba desde abajo y hacia pequeños círculos alrededor del pezón con su dedo meñique, la mano izquierda estaba entre sus piernas, no se estaba masturbando, solo acariciaba suavemente los labios exteriores de su coño, no rozaba su clítoris, solo la zona exterior, parecía que intentaba mantenerse excitada pero sin querer terminar con una corrida. Ver esa imagen sin que ella lo supiera, me hizo pensar que estaba esperando a que me despertara y la imagine masturbándose para mí.
    
    Sin decir nada, cambie de postura. Me recosté sobre el cabecero, la tumbe sobre mi bocarriba, con mis piernas abrí las suyas de forma que no pudiera cerrarlas, aparte sus manos de su cuerpo y empecé masturbarla o más bien a violar su cuerpo con mis manos. Con mí mano izquierda pellizca sus pezones, lo hacía con fuerza, sin ninguna delicadeza, con la derecha le introduje dos dedos en el coño de la misma manera, con fuerza, sin ningún cuidado. Comencé un mete saca rápido, duro, sin descanso. Elena no se quejo, pero su respiración, la tensión de su cuerpo, la forma de agarrarse a mí dejaban claro que le estaba produciendo algo de dolor, pero eso no me hizo parar, al ...
    ... contrario, pude más intensidad. En poco tiempo su vagina comenzó a estar mojada, sus pezones duros como los de una estatua, su respiración se fue acelerando, sus manos intentaban agarrase a mi cuerpo. Mantuve la intensidad de la follada y cada vez apretaba con más fuerza sus tetas. Ya no podía follar mas fuerte coño con mis dedos ni podía apretar más sus tetas. Sus manos empezaron a intentar clavar los dedos en mi, y sin decir nada su cuerpo comenzó a convulsionarse, sus piernas temblaban sin control. Su garganta estallo en un grito de placer, fuerte, alto, profundo. Las convulsiones se hicieron más fuertes y de golpe un choro de fluido vaginal salió de su coño al que siguió el segundo, tercero, cuarto… Hasta diez. Salto sobre sí misma y se quedo en la cama tumbada, temblando, con la boca abierta, la mirada perdida y una respiración entrecortada. Cuando se repuso se abalanzo sobre mi polla, la detuve.
    
    José.- No, eso puta es tu desayuno. Hola mi amor. Buenos días ¿Qué tal has dormido?
    
    Elena.- Hummm, bien, muy bien.
    
    Me miro con una sonrisa picara y se abrazo a mí.
    
    Elena.- Gracias, despertarse así pronostica un gran día. ¿Voy a lavarme y bajamos a desayunar?
    
    José.- No mi amor, no te laves. Deja que el cornudo vea como te brilla el chocho. Anda vamos para abajo.
    
    Nos levantamos y bajamos a la cocina. Ya abajo al entrar nos encontramos con Marta y Luis magreándose y al cornudo preparando el desayuno.
    
    Elena.- Hola chicos, ¿Habéis dormido bien?
    
    Marta.- Hola mami, ...
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