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Fany, la cornuda, capítulo 5. Segunda saga
Fecha: 19/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Homelander, Fuente: TodoRelatos
... carcajeaba por la situación, revolcándose en el sillón. Reía tan fuerte y de manera tan burlona que Paulina comenzó a sentirte estúpida y enfadada, pero la morena flaca reía de una manera tan natural y libre que le contagiaba la risa y reían ambas al final. Reían como idiotas, el alcohol aún las dominaba y luego se seguían riendo porque la otra seguía riéndose y para cada una era más gracioso eso, y el círculo de risa estúpida siguió un par de minutos. Luego se calmaban con dolor de estómago, suspirando, y lanzando unas risas finales. Fany se reincorporó en el sillón, con miraba determinada y semblante difícil de leer. —¡Qué mala eres! —le decía Pau. —Jajaja ¿te cuento algo? —dijo con sonrisa pícara, como de chisme… O de algo más. —¿Qué? —preguntó Pau aún sonriendo. —Mi Mario la tiene enoooorrmeee —dijo abriéndole los ojos, cambiando el tono por completo, Pau reía torpemente—. Pero en serio, grandota y gorda —sonreía con orgullo y morbo, Paulina con nervios. —Sí dijiste que como un kimbap, ¿te acuerdas? Jajajaja sí dio risa —era evidente que reía falsamente, se negaba a caer en el tono serio y turbio que Fany tomaba. —¿Quieres verla? —dijo tomando su celular de detrás de ella, menos mal que lo llevó. —N-no, ya dijimos que no, bebiste ¿te acuerdas?, ya no tienes que cumplir ese reto —decía nerviosa, a súper velocidad, viendo cómo Fany le ignoraba tecleando en el celular. —Nadie lo sabrá —dijo levantando la mirada, Pau se negaba a mirar lo que Fany ...
... tenía en la pantalla de su celular. —¿Pa-para qué? Me da pena, Mario ni en cuenta y yo viéndole la verga. —Su verga te va encantar, créeme —dijo acercándose a ella, poniendo su discreto trasero en bragas a lado del de Pau aún en falda. Le rodeó la cintura con una mano, con la otra, colocaba el celular en medio de ellas 2 para que mirarán juntas. Pau miró, con el pecho retumbando y la boca seca. Fany le dio al play y en pantalla, un baño. La toma era algo baja, alguien acomodaba el aparato torpemente en los primeros segundos. —¡Es un vídeo! —dijo Pau aterrorizada. —Ajam —respondió con sencillez sin dejar de ver la pantalla. Pau siguió mirando. Mario acomodaba el aparato y comprobaba mirando a la cámara selfie, sonreía con picardía. Pau sentía una punzada en el coño, ¡él era tan jodidamente sexi!, con el cabello algo desarreglado, claramente acabado de bañar, la sonrisa perfecta, los ojos profundos y el mentón cuadrado. Se alejaba para dar perspectiva, iba desnudo y Pau sintió vértigo. Ella nunca había visto siquiera porno. Vamos, no es que fuera tan estereotípicamente inocente e idiota como en una mala novela rosa. Simplemente no le llamaba la atención. Jonathan se ganó su corazón, no su cuerpo. Nunca se fijó en sus brazos, espalda, trasero ni bulto cuando fue enamorándose de él. Se fijó en qué era atento, lindo y detallista. Se fijó en qué reía como un niño tonto, sin censura ni vergüenza. Se fijó en qué era como ella. Podía “verlo” realmente, y él a ...