-
Infidelidad IV: Resignación, penitencia y viacrucis.
Fecha: 21/05/2026, Categorías: Dominación / BDSM Hetero Intercambios Autor: RelatistaDan, Fuente: SexoSinTabues30
... *Confundida* ¿Está todo bien? Eo: Todo está perfecto, pero si te dejaba seguir me harías terminar. Ea: ¿Y cuál es el problema con eso? Eo: Que aún hay algo más que quiero hacer… Por ahora, ya cumpliste con tu penitencia. Ea: Ok… Entonces ¿Qué hacemos ahora? Eo: Ahora te voy a hacer el amor y voy a averiguar algo que me dejó muy tocado. Eo: Por la mañana tenía así a EaEx… Acostada, abierta de piernas… Le entró sin problema, un pequeño malestar, pero todo bien… Debido a su volumen tuve que doblar mucho para poder meterla toda, aguanto valiente *Deslizo mi pene hasta adentro de su ano* aaah… Contigo no necesito ninguna flexión. Ea: Aaaagh ¡Mi amor! Eo: Me encanta que te la comes toda por la cola *voz ronca cara a cara*, me encanta poseerte así, frente a frente ¿Tus amantes te tomaban de frente? Ea: *Jadeando esbozando una sonrisa perversa* Siiii, pero me daba igual, hmmm… Yo solo quería mi placer… Eo: *Iniciando el bombeo* Me encanta tu culito, es tibio, apretado, ya hasta te la puedo meter sin lubricante… Ea: Aaah… Amor mío… No olvides… hmmm… La abundante Oooo… Saliva… Eo: No la olvido *gimiendo* EaEx llegó con el recto… Aagh… Depilado… Hmm… Lavado y ¡Aah!… Lubricado… Ea. Hmmm… ¿Siii?… !Aaahg como me partes!… ¿Te gustó? Eo: Mucho… No es tan ajustada… Ahhh… Cómo tú… Mmm… Pero es buena… Ea: Basta… !Cállate y tómame¡ Consumidos por nuestra lujuria nos dejamos llevar consumiendo nuestros labios intercambiando fluidos, palabras de ...
... amor, caricias muy intimas, demasiado intímas para el vulgar sexo anal, aún así, las muestras de afecto se movian en nuestros cuerpos como una avalancha hacía todas las direcciones. Cuando hacemos el amor de misionero tengo la costumbre de apoyar mis brazos debajo de ella y sujetar su rostro o cuello para besarla, mientras ella corresponde los apasionados besos abandoné lo apretado de su recto para entrar en su ajustada vagina… ¡Pero qué puta delicia! ¿Dónde había estado esta sensación toda mi vida?. Con EaEx fue asombroso, con mi esposa es algo de otro mundo y creo que el sentimiento es mutuo porque al entrar abrió grandes los ojos, supongo que lo primero fue sorpresa, tenía tiempo que su vagina estaba fuera del menú, volver a sentir una verga hasta la base la tomó desprevenida. Tanto esfuerzo y sacrificio tuvo su recompensa, el segundo sorprendido fuí yo ante la abundancia de flujos, su interior era un charco, un charco tibio y resbaloso. De inmediato sentí la gratitud de su parte, no es que mi esposa no me acariciara cuando hacíamos el amor, es solo que no eran una constante, mucho menos tan suaves como las de ahora. No me voy a tomar la molestia de describirles la experiencia en el “cambio de textura”, es algo sublime difícil de explicar, podría ser, no, seguramente es parte de mi morbo y erotismo personal que a partir de ahora será una constante con mi esposa o cualquiera de mis parejas sexuales futuras. El coito continuó con la misma lujuria, marinado con ...