1. Una tarde de lujuria


    Fecha: 22/05/2026, Categorías: Hetero Autor: yoland30, Fuente: CuentoRelatos

    Hola, soy Cinthia, creo que ya me conocéis, y para los que no me conocen, soy morena, pelo rizado, ojos verdes, de piel blanca, y muy sexy, ah y con 32 añitos.
    
    Hoy os voy a relatar, una de mis experiencias, real por supuesto, y sucedió así:
    
    Como todas las mañanas, me levanté de la cama, me duché, desayuné y me vestí, me puse un tanguita blanco, y el sujetador a juego, mis pantalones ajustados y una camisa, me pinté los ojos en un tono suave y los labios de un color rosa clarito, me pongo mi perfume favorito y me dispongo a salir de casa para ir al trabajo, me pongo mi chaqueta de piel, cojo el casco en la mano y bajo al garaje a por mi moto, que por cierto es una Honda CB 600, que me hace vibrar cuando la tengo entre mis piernas.
    
    Llego a la oficina, y empieza un nuevo día aburrido y monótono entre los papeles, avanza la mañana y salgo a tomar un café, y cuál fue mi sorpresa, que al entrar en la cafetería vi a mi amigo Juan, el cual hacía tiempo que no veía, ¡Dios! que guapo estaba, me acerque a él con mis movimientos de caderas, que sé que le vuelven loco, lo saludé con dos besos, pero no con los típicos besos que rozan las caras, sino con mis labios impactando en su mejilla izquierda y muy despacito y descaradamente rocé mis labios con los suyos y seguí hacia la mejilla derecha, cuando me separé, él me miró con una sonrisa traviesa que me encantó.
    
    Le pregunte:
    
    Yo: Pero bueno, que sorpresa, ¿qué haces por aquí?
    
    Él: Uf sigues tan guapa como siempre. Pues ...
    ... nada, que había quedado aquí con un cliente por motivos de trabajo, como sé que tu tomas café aquí no quería desaprovechar la ocasión de verte.
    
    Yo: Pues has hecho muy bien, yo también tenía muchas ganas de verte, y he pensado mucho en ti durante este tiempo que no nos hemos visto.
    
    Él: Yo cuando pienso en ti, no puedo evitar acordarme del trío que hicimos aquel día, fue maravilloso.
    
    Yo: Pues si quieres podemos repetir, pero solos tú y yo.
    
    En ese momento entró el cliente de Juan, y él me dijo: “luego te llamo y quedamos”. Su cliente se acercó a él, yo me tome mi café, y volví al trabajo, a partir de ese momento el aburrimiento y la monotonía dejaron de existir, tenia deseos de volver a estar con Juan. Pasaba la mañana y el teléfono no sonaba, yo empezaba a preocuparme, porque era extraño que Juan después de haber quedado no me llamase.
    
    Eran las 13:55 cuando sonó el teléfono, mire antes de descolgar, y era Juan, justo cinco minutos antes de salir del trabajo, yo respiré aliviada, no le había pasado nada, y quedamos para comer, él me estaba esperando en la puerta de mi trabajo. No miré si eran las 14 horas, cogí mi bolso y salí corriendo a su encuentro, estaba allí esperándome, me vio y me dijo:
    
    Él: ¿Cómo te fue la mañana, preciosa?
    
    Yo: Aburrida hasta que te vi en la cafetería.
    
    Él: Pues ya estoy aquí para alegrarte el resto del día, por cierto, deja la moto aquí y nos vamos en mi coche, ya tengo reservada mesa en un restaurante.
    
    Yo: Joder cielo, estás en ...
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