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Empresa de mantenimiento
Fecha: 24/05/2026, Categorías: Bisexuales Autor: vantheway, Fuente: CuentoRelatos
Me llamo David y tengo 54 años, estoy separado desde hace ya 19 años por una infidelidad que cometí. Aunque esa fue la excusa, mi matrimonio estaba abocado al fracaso pues nos casamos demasiado jóvenes, con apenas 21 años y al cabo de 14 años vino la separación. Ahora mismo mi ex es una buena amiga, aunque hemos evitado siempre el tener sexo después de la separación, con infinidad de oportunidades para haberlo hecho. Me considero una persona bisexual, hace unos 8 años tuve mi primera relación con un hombre, fue solo pajas mutuas y mamadas, pero eso hizo que algo se encendiera en mí, me gustó eso de tocar una polla, saborearla. Aunque me siguen encantando las mujeres, no le digo no a una polla. Trabajo en mi propia empresa, me dedico a realizar trabajos a los seguros de viviendas, trabajos de todo tipo como electricidad, fontanería, carpintería, cerrajería, etc. La historia que les voy a contar sucedió hace unos 3 años o 3 años y medio. Llamaron a mi empresa para un problema de un fregadero de una cocina en una casa de uno de los mejores barrios de mi ciudad, se trataba de un chalet moderno y que no tendría más de 4 años desde que estaban viviendo en él los propietarios. Al tener a todos los empleados ocupados ya, pues el seguro avisó sobre las 19 horas de un viernes, decidí que sería yo quien iría, así que cogí la caja de herramientas y me dirigí a la dirección facilitada. Al llegar a la dirección de la vivienda con la furgoneta, no había sitio para poder ...
... aparcar, la mayoría eran vados por salidas de garajes, o por entrada/salida peatonal, decidí parar en el vado del garaje de la vivienda y llamé al portero automático. – Hola, ¿quién es? -me contestó una voz de hombre- – Buenas tardes, soy David, me manda su seguro por un problema que tienen en un fregadero -contesté- ¿es usted Alejandro Ortega? – Sí, le abro la puerta. – Perdone, he aparcado en la puerta de su vado ¿está bien ahí o lo llevo a la calle de atrás? -le pregunté- – Ah, no. Le abro la puerta del garaje y meta su vehículo. Así no habrá problemas con la policía que de vez en cuando pasa multando y sin preguntar si el coche aparcado es del garaje que está bloqueando -me respondió- Abrió la puerta del garaje y metí la furgoneta, era un garaje muy amplio, para 5 coches al menos, había un Audi Q7 y un BMW M8 Gran Coupé. Aparqué separado de los dos coches por un motivo lógico, no quería ni rozarlos para evitar problemas. Cuando me bajé de la furgoneta había una mujer de unos 46 años esperándome. Una mujer bastante guapa, de 1,75 metros de altura más o menos, con una figura que envidiarían las chicas de 20, su pelo castaño claro lacio le caía sin llegar a tocarle los hombros, sus ojos eran de un verde intenso y lucía una sonrisa espectacular. – Buenas tardes -me contestó- soy Susana, la mujer de Alejandro. Aquí dentro estará mejor la furgoneta, la policía suele pasar y multar sin preguntar si el vehículo molesta o no. Ha venido muy pronto, hemos llamado no ...