1. Carmen


    Fecha: 24/05/2026, Categorías: Hetero Autor: Friskis, Fuente: TodoRelatos

    ... besaba muy bien. Nos besábamos mientras nuestras manos recorrían nuestros cuerpos, excitándonos poco a poco pero en un in-crescendo constante.
    
    De repente ella paró de besarme, para, sin dejar de mirarme a los ojos con una mirada muy provocativa, empezar a desabrocharme la camisa, al tiempo que acariciaba mi cuerpo con sus manos, entreteniéndose en mis pezones y en mi ombligo.
    
    --Aquí estamos muy incómodos, ¿Nos vamos al hotel? –Pregunté.
    
    Se levantó rápidamente, me cogió de la mano y nos encaminamos hacia el hotel, mi camisa seguía desabrochada.
    
    Nada más llegar a la habitación del hotel, Carmen siguió con sus andadas, juguetear con mis pezones y mi obligos, llegando a lamerlos en cuanto mi camisa cayó al suelo. Mientras tanto yo desanudé su vestido el cual cayó a sus pies mostrando una desnudez casi perfecta.
    
    Me senté en la cama para quitarme los pantalones, sin dejar ni que me sentase ella, arrodillándose, empezó a lamer mi polla, se la metía en la boca alternando con lametones por todo el tronco con su lengua, yo entré en éxtasis.
    
    Justo antes de correrme, Carmen detuvo su mamada y subió a la cama, besando lentamente todo mi torso, hasta poner su sexo encima de mi ...
    ... boca. Lamí su sexo, su clítoris, sus labios mientras los gemidos de Carmen subían en intensidad.
    
    ---Siiiiii cabrón, no pares, chupa, joder, chupaaaaaaa.
    
    Seguí chupando mientras, sin decirle nada, le metí poco a poco un dedo por el ano, sus gemidos se hicieron aún más fuertes.
    
    JODEEEERRRRRR QUE GUSTOOOOO, SI, POR EL CULO SI, CABROOOOOONNNN. NO PARES QUE ME CORRO, SI, JODER, ME CORRRRROOOOOOOOOOOOO, ME CORRRO CABROOOOOONNNN.
    
    Una gran corrida de Carmen impregnó mi cara.
    
    Descansamos un rato, abrazados, besándonos, acariciándonos.
    
    Después cogí a Carmen, la puse a cuatro patas y poco a poco introduje mi polla en su coño. Mi polla entro suave y lentamente, acelerando el ritmo poco a poco, mientras los gemidos de Carmen iban en aumento. Carmen se corrió varias veces hasta que yo, saqué mi polla de su coño y pajeándome me corrí en la cara de Carmen.
    
    A la mañana siguiente me desperté y no encontré a Carmen a mi lado, supuse que se había ido a su habitación a cambiarse y que nos encontraríamos en el comedor del hotel. Cuando bajé el recepcionista me dijo que tenía un mensaje para mi entregándome un sobre.
    
    “Anoche me diste el mejor sexo de mi vida, nunca lo olvidaré. GRACIAS.” 
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