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Follando con mi ginecólogo
Fecha: 24/05/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Maya Duarte, Fuente: TodoRelatos
... sientes?, ¿te duelen los cólicos? – a lo que le respondí que sí. –Bueno, primero lo primero, voy a extraer un poco de sangre para hacerte la prueba de embarazo y después te inyectare y recetare un medicamento para tus cólicos. Se dirigió hasta su escritorio y abrió uno de los cajones buscando algo. Después de buscar y sacar unas cosas, se levantó y me dijo que le faltaban jeringas. –Mientras regreso podrías tomar un frasquito con líquido y ponerlo en mi mesa por favor, no tardo –me dijo apuntando hacia un estante en la pared. Me dirigí hacia el estante y tomé uno de los frascos etiquetados, aunque no estaba segura lo que fuera el doctor me había dicho que lo colocará en la mesa. El doctor volvió enseguida y traía algunas jeringas. Me ordeno que me quitara la camisa para poder tomar sangre de mi brazo. Me la desabroche y la coloque en el asiento, sin embargo, el doctor se me quedo mirando por un instante mis pechos que resaltaban por el escote en U de mi blusa. Como si no me hubiera dado cuenta le dije que estaba lista y saliendo de su trance me ordeno sentarme y extender mi brazo. Rápidamente comenzó a extraer mi sangre. Una vez terminado, tomo otra jeringa y la preparo con el líquido que había en el tubo que coloque en su mesa. Me dijo –bájate un poco el pantalón para inyectarte en la pompa –lo cual hice de mala gana y sin decir nada me clavo la punta de la jeringa. Sentí un dolor agudo cuando inyecto el líquido de la jeringa y solté un grito. –listo, hemos ...
... terminado me dijo, me dio la receta y me dijo que los resultados estarían el domingo en la tarde. Salí de la clínica sintiéndome más tranquila y me dirigí hacia mi casa. A la mañana siguiente me levante con un poco acalorada y sentía mis pechos pesados. El resto de la semana seguía despertando con un poco de bochornos y a la vez un poco caliente. El sábado por la mañana, al salir de la regadera, me mire en el espejo del baño y note que mis pechos estaban un poco más grandes, los levante con mis manos y me mire de varios ángulos y note que si habían crecido un poco más. De pronto comencé a notar que algo escurría por mis manos y las retiré de mis pechos. Pude ver que, de mis pechos, salía una sustancia liquida blanca. Me asuste un poco y comencé a secar el líquido con mi toalla, pero este no dejaba de salir. – ¡Estoy lactando! – ¡pensé, si estoy embarazada! Me quedé sentada esperando a que se me tirara toda la leche, pero mientras esperaba comencé a sentirme muy excitada y caliente. Tan solo con un roce o tocar mis pezones me excitaba demasiado, al no poder evitar secarme el líquido que emanaba de mí, poco a poco me fui excitando hasta que no pude aguantar más, con mi mano comencé a pellizcar uno de mis pezones y con la otra mano comencé a masturbarme. Debo decirles que las sensaciones que sentí y el orgasmo que tuve a los pocos minutos fueron deliciosos. Por suerte estaba sola en mi casa, ya que mi madre había salido a trabajar y no me contuve de gemir mientras me daba ...