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Chantaje
Fecha: 24/05/2026, Categorías: Gays Autor: Klaus, Fuente: TodoRelatos
No hubiera sabido decir cómo había llegado hasta esa situación... la vida, que te lleva por donde no esperabas, quizá. Xavier (52 tacos, casado, 2 hijos, directivo de escala intermedia en una gran empresa, hetero) estaba atado en una silla, desnudo, con los ojos vendados, a merced de uno de sus subordinados, Miquel (treinta y tantos, bisexual aspecto hetero -cero pluma-, algo perverso en la sombra). - Si sigues hablando te amordazaré -dijo Miquel. - Pero es que, la verdad... -empezó a decir Xavier justo antes de que una banda que parecía de cuero le entrara en la boca mientras intentaba balbucear. Notó que se la ataba en su nuca. - Te avisé -dijo Miquel-. Una pena porque tu boca podía tener mejores usos... Xavi tembló, aunque todavía confiaba en no haber perdido del todo el control de la situación. - ¿A quién se le ocurre? –continuó Miquel susurrándole al oído- No se enrolla uno con compañeras de trabajoen el trabajo estando casado. Es de primero de cuernos. Le mordió suavemente el lóbulo de la oreja. Xavi gimió, sorprendido. Notó las manos calientes de él pasarle por el pecho, se las debía haber untado con algo, resbalaban. - Pillado como Clinton, con la zorra de la becaria –seguía Miquel, mientras le pellizcaba los pezones-, que nos la hemos tirado todos. Ella sí que te hubiera causado problemas, no sabe tener la boca cerrada, sea para largar o para tragar polla. ¿Cómo crees que os pillé in fraganti? Como los malos de las películas, le contaba a Xavier ...
... cómo había sido su plan para llegar a donde estaban, atado en una silla en su casa, como pago de su silencio… - Desde que me contó que iba a ver si te llevaba al huerto, me dediqué a vigilar –explicó-. Porque yo también te había echado el ojo, lo bueno que estás, sobre todo cuando vistes informal fuera del curro. Sus manos seguían bajando por el abdomen, debía estar detrás de la silla. Llegaron a las ingles, entraron cada una a un lado del paquete, sobando la cara interna de los muslos. Xavi quería mantenerse alerta y no excitarse, pero no pudo evitar que la sangre se le fuera a la zona. - Tu polla no entiende por qué no puede hincharse, ¿verdad? –susurró ahora en la otra oreja-. Tenías que haber confiado más en que funcionaría bien, pero le echaste viagra por si acaso y le diste más autonomía, ja, ja. Le metió una lengua caliente por la oreja, mientras le masajeaba las ingles. Y es verdad que la polla le empezaba a palpitar. El miedo al gatillazo con la becaria le había hecho comprar las pastillas, y Miquel le había hecho tomar otra cuando llegaron a su casa. El acuerdo para mantener el secreto. - Cuando asomé por la puerta y la vi chupándote la polla –seguía Miquel, que había bajado una mano por debajo de los huevos de Xavi, y le agarraba con fuerza al tiempo la base de los huevos y la raíz de la polla- supe que había hecho bien en esperar la oportunidad, o me hubiera quedado sin probaryo este manjar… La mano de Miquel bajó un poco más entre los muslos, y ...