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Chantaje
Fecha: 24/05/2026, Categorías: Gays Autor: Klaus, Fuente: TodoRelatos
... las yemas de los dedos apretaban ya cerca de tocar el ojete. Apretó un poco, y Xavi pegó un pequeño respingo. - No te preocupes –le aseguró-. Nada fuerte, fue nuestro acuerdo. Pero incluía dejarme juguetear contigo… Xavi se sentía atrapado, expuesto, entregado... se maldecía por haber sucumbido con tanta facilidad a los encantos (y las curvas) de la becaria... y ahora estaba totalmente a merced de su subordinado Miquel... y encima, no podía evitar excitarse aún con la situación... Podía decirse a sí mismo que era por la viagra... pero estar ahí atado, amordazado, sin ver nada, escuchando los susurros y notando la boca, la lengua y las manos de Miquel le estaban excitando de una forma distinta a lo que había sentido jamás. ¿Qué le estaba pasando? Le atemorizaba que Miquel se diera cuenta y pensara que era un maricón, a los que él siempre había despreciado... nada más lejos de la realidad, él que siempre se había considerado un macho hetero, al que gustaban mucho las mujeres, y más aún las becarias jóvenes y con cuerpo y carita de zorras... Pero esos dedos rozando su ano... qué se proponía Miquel...? - No me quiero pasar el primer día- dijo, y Xavi se envaró al oír eso-. Ya, ya, sólo una vez, dije, y lo cumpliré, salvo que tú... quisieras más. La voz de Miquel pasó hacia delante y se sentó en sus rodillas. Xavi notó la piel desnuda del otro, no supo en qué momento se había desnudado. Todo parecía ir muy despacio y muy deprisa a la vez. Un lametón en su pezón ...
... izquierdo, no supo qué hubiera hecho de estar libre, si retirarse o apretar la cabeza del otro hacia él... El calor todo alrededor del pezón... ¿le estaba succionando? Oh, Dios, qué bien se sentía. Su mujer no le hacía estas cosas. La lengua de Miquel jugueteaba con una tetilla de Xavi mientras con dedos húmedos le tironeaba del otro lado. Notó que se le arrimaba más sobre sus piernas y su polla morcillona empezó a notar calor de otro cuerpo que se restregaba. Qué experto, cómo sabía irle calentando sin darle tiempo a pensar. Dejó de notar la lengua sobre su pezón y el peso sobre sus piernas, Miquel se había debido levantar, aunque ahora le pellizcaba un lado y le manoseaba el abdomen con otra mano. Entonces empezó a notar verdaderamente calor en la polla. Como si le hubieran arrimado algo con calor, o puede que fuera solo un aliento ardiente. Ahora sí que gimió de gusto, y su polla acumuló tanta sangre como podía, poniéndose tiesa a más no poder. O eso creía Xavi, porque cuando el calor pasó a ser húmedo y notó cómo se la engullían por completo, aún creció un poco más, y la pelvis de Xavi casi sin querer empezó a moverse hacia delante con el viejo reflejo de empujar y reproducirse. Entonces las manos de Miquel pasaron a debajo de los glúteos de Xavi, acompañándole en el movimiento, masajeándole, volviendo a tocarle el esfínter, que de forma refleja se le contrajo, pero no de forma desagradable, sino que se le enderezó aún más la polla que en ese momento sentía que debía ...