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El dueño Parte 2
Fecha: 25/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Lanfasone1, Fuente: TodoRelatos
... vistos de tan de cerca me parecían gigantes, de un tamaño sobre natural. _Voy a hablar con el entrenador, es mejor hacer las presentaciones ahora y que sigan entrenando, si no, no harán ni una cosa ni la otra_ dijo Julen Bajamos por las escaleras, entre las gradas, el entrenador, un serbio que llevaba una coleta y era casi calvo en la coronilla, suspendió el entrenamiento. Los jugadores miraban con expectación nuestro descenso hasta la pista. Miraban a Irina, se la comían con los ojos, era innegable. _Dusko, ¿Cómo va? _ dijo Julen dirigiéndose al entrenador y luego dijo unas palabras, supongo que en serbio, el entrenador sonrió. Julen parecía un enano entre los jugadores, pero estos se apartaban a su paso con respeto, su cabeza calva y morena parecía brillar con las luces del gimnasio _Irina Schmolenko_ dijo Julen por si hiciera falta, el entrenador estrechó la mano de mi esposa _Mucho gusto_ dijo ella _Chicos, ella es Irina, supongo que la mayoría sabe quién es, estará en nuestro barco a partir de ahora_ dijo Julen, con autoridad manifiesta, como un capitán de barco auténtico. EL pivote de Martinica, Bertrand Fournier era una especie de muro negro y lleno de músculos, que se alzaba ante nosotros, llevaba el pelo con rastas unido en una coleta sobre la espalda, nunca había visto a Irina parecer pequeña ante nadie pero al verla junto a él no pude dejar de pensar en la película King Kong. El más pequeño de los jugadores era uno de los ...
... americanos, quien mediría 1,85 y era el base del equipo, todos tendieron la mano a Irina muy respetuosamente, ella medía 1,75 y llevaba algo de tacón en sus botas de cuero marrón pero en un momento parecía como si esa marea de cuerpos masculinos se la tragaba dentro de sí y su cabello rubio y espeso seguía brillando como un diamante en medio del barro. Por un instante me sentí disminuido en medio de esos gigantes y a la vez ella seguía siendo poderosa en su femineidad exuberante. _Bueno, os dejamos seguir entrenando_ dijo Julen El griego, era completamente calvo y afilado, la cabeza como un ave de rapiña, se quedó mirando fijamente a Irina, miraba sus tetazas de forma descarada, era evidente. Salí de allí con una sensación extraña, era como si hubiese en el ambiente toda una masculinidad expuesta de un modo brutal, desde la casa y las posesiones de Julen hasta estos cuerpos de gladiadores que también eran de su propiedad al fin y al cabo. Eran como una demostración de poder que este hombre hacía ante nosotros, para impresionarnos, para imponerse, para ¿seducir a mi esposa? ¿Para empequeñecerme? _ ¿Qué te han parecido? Son cojonudos ¿no?_ dijo Julen _Me he sentido pequeña, lo que no me suele pasar_ dijo ella con una media sonrisa Luego el entrenamiento continuó y me pareció que ellos intentaban demostrar su destreza y poderío físico ante Irina, pero como nunca los había visto entrenar antes no podría asegurarlo. El resto de la tarde pasó sin novedad, Julen nos ...