1. De romántica a libidinosa


    Fecha: 25/05/2026, Categorías: Hetero Autor: AREIK, Fuente: CuentoRelatos

    ... girando hacia arriba su cabeza la enterró por debajo mío lamiendo con su caliente lengua unas veces en la raja de mi culo, otras mi agujero y sin levantar su lengua de mi piel, hasta meterse enteramente mis bolas en su boca. Prosiguió recorriendo mi garrote una y otra vez con su laboriosa lengua para luego comerse vorazmente mi glande.
    
    Mi sorpresa era enorme y mi excitación y calentura crecían si parar. Yo allí, casi estaqueado contra una pared y mi romántica novia agachada y abierta de piernas a más no poder, tragándose cien veces mi herramienta hasta la garganta. Me limité a acariciar con uno de mis pies desnudos su clítoris y a gozar de tan placentera mamada. Me agaché mínimamente para modificar la circunstancia y cogerla de sus voluptuosas y calientes tetas, pellizcando sus pezones y jalando de ellos ahora con dureza estirando sus tetas al límite posible.
    
    Esto le produjo fuertes jadeos y gemidos entrecortados que se confundían entre sí. Cogí firme su cabello por el lado de su cuello y sin abandonar una de sus castigadas tetas presioné y aceleré los movimientos sobre su clítoris con mi pie ya empapado por el flujo de su coño. Lo que produjo que sus mordisqueos a mi polla fueron más violentos y su ardiente mamada se tornara desenfrenada. No pudo terminar de decirme que estaba por correrse presa de los temblores que invadieron su cuerpo y los jadeos ahogados por mi nabo taponando su boca. Con un gemido muy profundo ...
    ... bañó mi pie con el néctar de su orgasmo que le entregaba su calentísimo coño.
    
    Lejos de aflojarse su cuerpo y detenerse, tornó más violentos los movimientos sube y baja de su mano aprisionando mi ya durísimo nabo y chapándoselo con aún más desenfreno, siguió así unos minutos hasta que mis jadeos y rigidez corporal anunciaron que faltaban pocos minutos para mi orgasmo. Su fiereza, estaba dejando la cabeza de mi polla totalmente hinchada y violeta tirando a negra y las venas parecían salirse de ella, a punto de reventarme por completo mi sagrada herramienta. En esa situación, apenas pude entenderle que me pidió varias veces que le entregara mi orgasmo, dado que mi carne llenaba su boca.
    
    Con un último y contundente movimiento de su mano estirando hacia atrás mi garrote extrajo el brusco chorro que bautizó su boca y su cara. Mi último y profundo jadeo le produjo una exquisita sonrisa. Continuó lamiendo y chupando mi trozo de carne hasta extraer todo su contenido, Me abrazó por la cintura quedándoselo en su boca exprimiéndolo y saboreándolo aún con sus labios y su lengua hasta dejarme totalmente exhausto y satisfecho. Descansamos uno o dos minutos y volvimos a la oficina a recostarnos y dormirnos en un sofá.
    
    En los días siguientes no escasearon las folladas en la casa de madre o en su oficina, antes o después que atendiera a sus clientes, incluso alguna vez mientras alguno de ellos aguardaba esperando en el recibidor. 
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