1. Vacaciones con mi hermana Alejandra


    Fecha: 27/05/2026, Categorías: Incesto Autor: NY City, Fuente: CuentoRelatos

    Día 1.
    
    Alejandra, así es como se llama mi hermana. Al día de hoy tiene 24 años mientras que yo cumplí no hace mucho 21. Ella nunca me había llamado la atención, sobre todo porque siempre había tenido novia y por largos períodos, situación que me hizo centrarme en mis relaciones y no prestar atención a las demás mujeres. Su cuerpo, hasta antes de narrarles lo que me sucedió con ella, era de dos tetas normales, una piel clara, un culo firme y común, unos labios indiferentes, cerca de 1.76 metros de altura y una actitud en ocasiones detestable. Sin embargo, sus facciones eran similares a las mías y teníamos gran parecido.
    
    Al cumplir mis 21 años, salí de vacaciones al puerto de Acapulco junto a Alejandra y un par de primos. Nos repartimos las habitaciones de tal modo que mi hermana se quedó conmigo y mis dos primos, por ser varones, tomaron otra habitación. Este fue el primer indicio de que algo extraño sucedería.
    
    Al llegar a la habitación, Alejandra llevaba unos pantalones cortos y una playera ajustada con un ligero escote, cosa que me hizo voltear a ver sus pechos redondos marcados en la tela. Sentí algo bastante extraño, algo así como una especie de escalofrío por hacer algo que hasta entonces consideraba incorrecto. Por supuesto, ella no se había dado cuenta de que constantemente la empezaba a mirar con más frecuencia, y de modo distinto.
    
    Cada vez más, sentía una agitación intensa al imaginarme sus pechos desnudos y casi al instante, las miradas se tornaban ...
    ... cada vez hacia sus nalgas y su zona vaginal. Ella de pronto se inclinó un poco para buscar sus cremas que llevaba en su equipaje, por lo que me acerqué hacia ella para fingir que le ayudaría a encontrar sus cosas, pero por su puesto, yo miraba de cerca sus tetas como buscando encontrar sus pezones. Pero lo único que veía era un par de tetas redondas, claras, grandes e infinitamente apetecibles.
    
    Acordé con mis primos vernos en la piscina del hotel para darnos un chapuzón y después salir a comer algo. Una vez que Alejandra había terminado de encontrar sus prendas y sus cremas, se metió al baño de la habitación para cambiarse de ropa. Yo, bastante tenso, me acerqué a la chapa de la puerta pensando encontrar un pequeño orificio por el cual espiarla, pero para mi sorpresa ella no había cerrado la puerta. Entonces, desde el espejo del baño miraba cómo se iba deshaciendo de la ropa que llevaba puesta.
    
    Primero comenzó por mirarse su cara en el espejo y soltarse el cabello que le llegaba debajo de los hombros, luego y casi con brusquedad, se quitó de golpe su playera, sus tetas sólo quedaban ceñidas por su sostén, por lo que lucían abultadas y bastante ricas. Al quitarse el sostén, sus senos quedaron libres, al viento, tal y como me los imaginé: redondos, medianos, con sus pezones perfectos, listos para ser devorados, para poner mi verga entre los dos o para venirme sobre ellos. Tuve una erección instantánea.
    
    En fin, quedó totalmente desnuda, pero yo sólo podía mirarla de la ...
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