1. Vacaciones con mi hermana Alejandra


    Fecha: 27/05/2026, Categorías: Incesto Autor: NY City, Fuente: CuentoRelatos

    ... cintura para arriba; pero lo más importante, era que sus tetas se veían perfectamente colgando de su cuerpo. No aguanté más, y comencé a masturbarme, viniéndome en segundos, quizás por los nervios de ser descubierto.
    
    Una vez listos los dos, cogimos el elevador para descender hasta la piscina del hotel. El camino fue bastante tortuoso, pues sus tetas lucían bastante bien y yo no podía dejar de mirarlas de modo cada vez más notorio. Y aunque mi hermana llegó a notarlo, no hizo ningún comentario ni se sintió incómoda. Me estaba volviendo loco, pues al ver su cuerpo me imaginaba que la tomaba del cabello y le metía toda mi verga, provocándole fuertes gemidos.
    
    Entonces, su cuerpo ya no era el de las tetas normales y el culo firme, los labios indiferentes y la piel clara; su cuerpo ahora estaba dotado de un par de tetas suaves, listas para ser mordidas y magulladas; su culo, listo para ser contemplado, acariciado y penetrado; su piel, preparada para sentir mi semen escurriéndose; y sus labios, perfecta entrada para recibir mi verga.
    
    Al reunirnos con mis primos, empezamos a convivir en la piscina. Todos notaban que había algo distinto en mí, y no era para menos, pues yo no despegaba los ojos de Alejandra. Después al salir de la piscina me dijo que se iría a duchar para después salir a comer. Le dije que estaba bien y que en unos minutos iría a la habitación para hacer lo mismo. Obviamente me fui detrás de ella sin que lo notara, cosa que resultó por demás absurda, pues ...
    ... ella llevaba la llave y tuve que esperarme afuera de la habitación hasta que ella salió de la ducha.
    
    Una vez listos para ir a comer, las cosas eran insostenibles, por lo menos para mí. Alejandra llevaba unos shorts y una playerita holgada que permitía entrever la división que se hace entre las tetas y las puntas de sus pezones en la tela. Estaba vuelto loco, pues sus piernas claras y bien dotadas me obligaban a fingir que me quedaba atrasado en el camino para después caminar detrás de ella observando su delicioso culo y sus bien torneadas piernas. Una vez que comimos, decidimos ir a un antro para festejar el primer día de nuestras vacaciones y por supuesto, mi cumpleaños.
    
    Regresamos al hotel para cambiarnos, momento en el que no pude ver absolutamente nada del cuerpo de Alejandra. Sin embargo, una minifalda y una camisa un tanto ajustada, eran suficientes para provocar enormes fantasías en mí.
    
    Una vez en el club, comenzamos a beber ron y a bailar. Mis primos bailaban con ella, conscientes de lo guapa que se veía, pero siempre respetuosos. Yo, como nunca había mostrado gusto por el baile, me quedé sentado contemplándola y muriéndome de ganas de cogérmela toda la noche. Pasado un tiempo, un muchacho se acercó para ligar con ella, cosa que me hizo ponerme de nervios, llenarme de rabia y sonrojarme de la impotencia. El tipo era bien parecido y mi hermana, al estar soltera, accedió a bailar con él y platicar un buen rato.
    
    De pronto vi que caminaron hacia los baños, por lo ...
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