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Pagando una deuda al hombre que más odia a mi esposo – El primer día en su casa
Fecha: 31/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... lo que tendría que hacer, lo que quería que limpiara y cómo quería que lo hiciera, donde estaban los artículos de limpieza que él tenía y dónde acomodar la ropa limpia. En cualquier otra situación, sería lo más normal del mundo cuando empiezo a trabajar en una casa nueva, excepto que yo estaba completamente desnuda, con unos pezones enrojecidos y el no dejaba de manosear mis nalgas y mis pechos en todo momento. Finalmente con una nalgada más (pero no tan fuerte como la anterior) y un «a trabajar», me dejó empezar. Comencé finalmente la limpieza, yendo de un lado a otro por su casa, con mis pechos y mis nalgas rebotando al caminar ante su mirada de placer. Cada vez que me agachaba para limpiar algo o me estiraba para alcanzar alguna repisa podía escucharlo murmurar: «Ufff que cosa», «Como cuelgan rico», «Mmh que nalgotas carajo». Continué con la limpieza como normalmente lo haría por algunas horas. Eventualmente Raúl se sentó a mirar la tele o ver cosas en su celular. Comencé a pensar que quizás no sería tan malo. Quizás solo le daba placer verme desnuda, tocarme de vez en cuando y quizá para él eso sería suficiente… No tenía idea del error en el que estaba. Mientras tendía algunas prendas recién lavadas de Raúl en su patio (donde afortunadamente había bardas grandes y no se veía desde ninguna otra casa), lo escuché llamarme desde dentro de la casa. El estaba viendo televisión en su sala y al entrar me dijo que tenía cervezas en el refrigerador y que le llevara una. Por ...
... supuesto repliqué y le dije que no estaba ahí para atenderlo a él, solo para limpiar. Él tomó su celular y dijo: «¿en el grupo de WhatsApp de vecinos están su marido y sus hijos verdad? Si no me va a atender bien se puede ir, pero en cuanto salga por la puerta voy a mandar los videos que tomé ayer al grupo. Solo quisiera ver qué cara pone Luis y sus hijos cuando vean a su mami mamando la verga del vecino como experta». Derrotada y sin decir una palabra más fuí al refrigerador y tomé dos cervezas para llevárselas a Raúl. En cuanto se las di continuó hablando: «Ándele jajaja. Pero ¿por qué está de malas Maribel? ¿Acaso Luis no la está atendiendo bien?» Sin darme cuenta que estaba cayendo en su juego respondí: «Luis tendrá sus defectos pero es excelente padre y esposo. Además es 100 veces el hombre que tú eres». Nuevamente con ese turno burlón de siempre me respondió mientras comenzó a pasar su mano por mis nalgas: «No me diga… Pues yo alcanzo a ver una parte de usted que se ve muy desatendida» dijo mientras miraba entre mis piernas. «Eso es grave, pero no se preocupe, suba al sillón que ahorita lo resolvemos». Pensando en la amenaza de los vídeos, trate de tomar asiento en el sillón justo antes de que él me detuviera. «¿Que hace? Le dije súbase, no sientese. Ponga las manos en el descansa brazos y quiero esas nalgotas apuntando hacia mí!» Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. «Raúl… señor Raúl… Por fav…» , «O TE PONES EN 4 EN EL SILLÓN O PUBLICO EL VIDEO EN INTERNET Y ME ...