1. Noches con él


    Fecha: 01/06/2026, Categorías: Hetero Intercambios Sexo con Maduras Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30

    ... a su costumbre. Por un momento, el hambre fue solo físico, y la incomodidad pareció diluirse entre los sabores.
    
    Entonces, Tiffany la trajo de vuelta.
    
    —Si ya terminaste, puedes pasar a la ducha —dijo con una sonrisa medida, como si la frase fuera parte de una rutina prevista.
    
    Juliana se quedó inmóvil un instante, cuchillo y tenedor aún en las manos. La miró, sin saber si había oído bien.
    
    —¿Perdón?
    
    —Arriba, a la izquierda. Te dejé ropa limpia. Te hará bien —añadió Tiffany, sin esperar respuesta, como si supiera de antemano que Juliana obedecería.
    
    Juan no intervino. Solo bajó la vista hacia su plato, como si el momento no le perteneciera.
    
    Juliana se levantó con una mezcla de duda y resignación. A cada paso hacia la escalera, sentía que entraba en una escena que alguien más había escrito para ella. Pero subió. Porque parte de ella —la más cansada, la más rota— también quería agua caliente y la posibilidad, aunque breve, de sentirse a salvo.
    
    El baño era grande y lujoso, más de lo que Juliana había visto en mucho tiempo. Mármol blanco en las paredes, un espejo amplio sin manchas, toallas gruesas dobladas con precisión sobre una silla de mimbre. No había nada fuera de lugar, como si cada objeto hubiera sido pensado para dar la impresión de paz.
    
    Al entrar, lo primero que notó fue un pequeño aparador de madera clara. Encima, cuidadosamente dispuesto, había un conjunto de ropa interior: blanco, sencillo, delicado. Juliana lo miró sin tocarlo. Lo observó ...
    ... como quien encuentra algo que no está segura si le pertenece.
    
    Se desnudó en silencio, dejando caer la ropa usada en una esquina, sin prisa. Entró a la ducha y dejó que el agua caliente le recorriera la piel como si pudiera borrar lo que había traído consigo desde tan lejos. Durante esos minutos, sintió una calma que casi no reconoció. No había voces, ni órdenes, ni miedo. Sólo el vapor, el sonido del agua cayendo, y su cuerpo reconociéndose en el reflejo borroso del cristal.
    
    Fue, sin dudarlo, el momento de mayor quietud que había sentido en semanas. Tal vez en años.
    
    Cuando salió, envuelta en una toalla que olía a lavanda, volvió a ver el conjunto de ropa interior. Dudó un instante, pero lo tomó. Se lo colocó con movimientos lentos, esperando no sentirse incómoda.
    
    Pero encajaba perfectamente.
    
    Al salir del baño, Juliana se detuvo en el pasillo. No supo a dónde dirigirse. La casa, aunque silenciosa, parecía tener múltiples direcciones, puertas cerradas, habitaciones en penumbra. Se sintió, por un momento, como si estuviera dentro de una casa prestada, de esas en las que uno camina de puntillas, temiendo interrumpir algo que ya estaba ocurriendo antes de llegar.
    
    Entonces, una voz suave pero firme la llamó desde una de las habitaciones laterales.
    
    —Juliana, por aquí —dijo Tiffany, como si la hubiese estado esperando.
    
    Ella giró con un sobresalto leve, y se dirigió hacia la puerta entreabierta de donde provenía la voz. Caminó con pasos cautelosos, y al cruzar el ...
«1...345...9»