1. MARCIA DANIELA – Mi Primer Orgasmo


    Fecha: 01/06/2026, Categorías: Transexuales Autor: MarciaDaniela, Fuente: SexoSinTabues30

    ... característica típica de los transexuales, pero yo no era el caso, aun ahora con mis veintitrés años.
    
    Un día de verano, recuerdo bien, me estaba bañando tranquilamente, y cuando proseguí a lavarme los pies, puse un pie en el bidet, me agaché para lavar esa pierna desde los dedos hasta los muslos, levanté la mirada y me ví en el espejo: parado con la pierna —la del lado del espejo— hasta mi pecho, y la parte superior de los gemelos de la pantorrilla se unían con la posterior de la del muslo de la misma pierna, y mi cola, bien de perfil, apenas revelaba la unión de las dos líneas curvas de cada glúteo. Esa imagen me hizo sentir «cosas» fuertes, muy fuertes, en lo sensorial —no sabría cómo definirlo— y, casi inmediatamente, me trajo a la memoria las imágenes sensuales de las mujeres posando en las fotos de las revistas que con mi amigo leíamos. Terminé de bañarme rápido y me fui a la cama.
    
    Esa misma noche, sentía en mi abdomen sensaciones de todo tipo, especialmente cuando traía a los recuerdos esa pose en la cual fui protagonista. Sin embargo, era esta noche la que de nuevo hizo un viraje en mi vida sexual, ya que, cuando me bajé los pantalones como siempre —otra cosa es que no se me erectaba el pene, lo cual ni me daba cuenta; debe ser por mi ya, por entonces, arquitectura mental femenina que tenía— sentí las sábanas en mi cola, estando boca abajo, levanté una de mis piernas y, por primera vez en mi vida, llevé un dedo a mis glúteos, y, cuando lo deslicé por entre ...
    ... ellos hasta el ano, comencé a sentir esas «cosas» con mayor afluencia. Pensando en las fotos de las revistas, comencé a rozar mi esfínter con mi dedo y sentí un sofocón en todo mi cuerpo, especialmente debajo de mis orejas, en mis mejillas, y mi respiración se fue entrecortando, sintiendo como si una sensación desconocida fuese creciendo de a poco, hasta que seguí con el movimiento cadencioso y, cuando en un momento la sensación se hacía cada vez más marcada, me asusté y saqué el dedo de mi cola. Me tapé hasta la cabeza, con lo que me quedé dormido al instante.
    
    MI AMIGO Y YO
    
    Nunca más me animé a probar esas «ricas sensaciones» hasta después de un año, en el que algo sucedió en mi vida que creo fue la bisagra del rumbo con respecto a mi sexualidad. Daniel y yo ya teníamos doce años recién cumplidos, y ya entrabamos en la edad en la que uno comienza a mirar a las chicas. Fue en ese mismo año, 1991, que tuvimos el viaje de egresados de la escuela primaria, donde todo salió como nuestras madres lo habían planeado. Nos asignaron una habitación en donde estábamos los cinco mejores amigos —Daniel, yo y tres más. Un día, en el hotel, cuando nos teníamos que preparar para nuestra primera visita a un boliche, Daniel se sacó los pantalones y el calzoncillo, y sentí una sensación indescriptible en mi alma cuando le vi…, bueno, no sé cómo decirlo, el pene. Miré para otro lado y me puse a pensar en que lo que estaba haciendo estaba muy mal, que no podía ser. A mí en ese momento me ...
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