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Yolanda y Roberto 6
Fecha: 02/06/2026, Categorías: Transexuales Autor: sumisso1978, Fuente: TodoRelatos
... tembloroso, intentando mantener la dignidad. El entrevistador le dio una palmada en el hombro, susurrando:—Nos vemos pronto, preciosa. Roberto salió de la sala, su corazón latiendo con fuerza, y se dirigió directamente al baño. Allí, se apoyó contra la pared, respirando profundamente, intentando calmarse. Pero Yolanda no había terminado con él. El plug vibró de nuevo, esta vez con una intensidad que lo hizo doblarse, gimiendo sin poder contenerse. —Yolanda, por favor —susurró, su voz quebrada. Ella apareció en el baño, su presencia imponente y dominante.—¿Te gustó el show, Roberto? —preguntó, su voz cargada de burla y deseo. Él no pudo responder, solo asintió, su cuerpo temblando. Yolanda se acercó, su mano firme en la mejilla de Roberto.—Ahora es mi turno de calmarte —dijo, y lo llevó hacia uno de los cubículos. Allí, lo empujó contra la pared, sus manos expertas desabrochando el vestido. Roberto estaba desesperado, su cuerpo ardiendo de necesidad. Yolanda sacó el plug anal, y él soltó un gemido de alivio y frustración. —No te preocupes, cariño —dijo ella, su voz ronca—. Voy a darte exactamente lo que necesitas. Se arrodilló frente a él, su ...
... polla dura y lista, y la guió hacia el culo de Roberto. Él se tensó, pero Yolanda lo penetró con firmeza, llenándolo por completo. Roberto gritó, su cuerpo arqueándose, mientras ella comenzaba a moverse con ritmo, cada embestida profunda y controlada. —¿Te gusta, Roberto? —preguntó Yolanda, su voz cargada de dominación—. ¿Te gusta cómo te follo? —Sí, sí, por favor —gimió Roberto, su cuerpo temblando con cada movimiento. Yolanda aumentó el ritmo, sus caderas chocando contra las de Roberto, y él se dejó llevar, su mente en blanco, solo sintiendo el placer que lo consumía. Finalmente, Yolanda alcanzó el clímax, llenando el culo de Roberto con su semen, y él gritó, su cuerpo convulsionando en un orgasmo que no había sentido en mucho tiempo. Cuando terminó, Yolanda lo sostuvo, su respiración entrecortada.—¿Ves, Roberto? —dijo, su voz suave—. Siempre cuido de ti. Él asintió, su cuerpo aún tembloroso, y se dejó caer en los brazos de Yolanda, sabiendo que su viaje de sumisión estaba lejos de terminar. La escena quedó en silencio, solo el sonido de sus respiraciones entrecortadas llenando el pequeño espacio, dejando al lector imaginando qué vendría después.