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Cuernos consentidos con Claudia
Fecha: 03/06/2026, Categorías: Infidelidad Autor: glupo, Fuente: CuentoRelatos
Unos días después de nuestro juego de llaves, recibí una llamada de Claudia. Desde nuestro trio y orgia, tuvimos una conexión con Claudia. Desde que la conocí, me gustó, pero después de coger con ella, la veía de manera diferente. Amaba a Sara, pero me excitaba Claudia. Volver a ver ese culo y, por fin reventarle el culo. En ninguna de las dos veces que nos encontramos pude darle por el culo. Como ya dije, su culo perfecto me tenía loco. -Hola Gonzalo ¿Cómo estás? –preguntó. -Hola Claudita –respondí– bien, tu ¿Qué tal? -Bien, solo que desde el sábado que pienso en ti –dijo– anoche soñé contigo y desperté con un charco de fluidos en mi cama. Jajaja. -Jajaja –reí– yo también he pensado en ti. Apenas Sara dio el visto bueno, lo primero que pensé fue en reventarte el culo. Jajaja. -¡Uy que rico! –dijo– entonces ¿te podré ver hoy? -Claro, ¿dónde nos vemos? –pregunté. -En el hotel “xxx”, te espero ahí a las 8 pm –dijo rápidamente– más tarde te digo que habitación. Y sepárame toda la noche, que te quiero coger hasta mañana. -¡Wow! No te preocupes, ahí nos vemos –respondí sorprendido. Cuando salí de trabajar, fui a mi casa rápido y me bañé y cambié rápidamente. A eso de las 7 recibí el mensaje de Claudia, era una foto, en la que encima de una cama había una llave con el número 208 y con el logo del hotel “xxx”. Pero eso no fue lo mejor de la foto. Al costado de la llave había un hilo negro muy chiquito. Lo primero que pensé fue en lo hermoso que se vería ...
... su culo con eso puesto. Me dirigí al hotel y apenas llegué, me registré. Claudia había dicho que era su novio y que llegaría un poco más tarde, ya que tenía una reunión. Me explicaron cómo llegar a la habitación y subí. Claudia me había dicho que cuando llegue toque la puerta y cuando le abra, espere a que me diga que pase. Cuando me abrió, esperé afuera y unos segundos después escuché que me dijo que entre. Entré y rápidamente se veía una cama muy grande, en la cama estaba Claudia, en cuatro, con el culo hacia mi con el hilo metido entre sus nalgas, ligeramente girada, para mirarme mientras entraba. Por su cintura se veía la tela del hilo, pero entre sus nalgas no se veía nada, se había perdido entre esas dos hermosuras. También lucía un sostén muy pequeño, que dejaba ver los bordes de sus tetas. El sostén solo tapaba el pezón prácticamente. Al fondo de la habitación había un ventanal grande. Claudia había corrido la cortina y se podía ver el parque del frente del hotel y un edificio al lado del parque. De varios departamentos de este edificio, se podía ver nuestro cuarto. Claudia había puesto la luz un poco tenue para que se pueda ver desde afuera, pero que aún se vea oscuro para no ser reconocidos. -Quiero que me cojas así. Que nos vean desde afuera, pero no te preocupes, que no nos reconocerán –dijo, con una cara de puta espectacular. -Que rica estas. Me gusta la idea que nos vean –dije– que me vean cómo te rompo el culo. -Ven entonces, que muero de ganas de ...