1. La viuda sumisa


    Fecha: 03/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: parejagirona, Fuente: TodoRelatos

    ... la verdad, brillaba de tanto flujo que salía de él.
    
    La polla de José Antonio, que la verdad es que no tenia nada de espectacular, se situó en la entrada de mi coño, sus manos en mis caderas, y por fin noté como entraba, lentamente, produciéndome un placer que no recordaba. No pude evitar gemir de gusto. Tal como recordaba de los videos que vi de ellos manteniendo sexo, no duró ni un minuto en correrse. Se quedó quieto dentro de mí, y tras recuperar el aliento extrajo su polla de mi coño, lentamente, cayendo en el suelo entre mis piernas su corrida. Paqui continuaba grabando, y me ordenó quedarme quieta.
    
    -Amo, chochogordo ya ha sido follada por su esclavo, como puede comprobar en el video, y mire su coño, empapado. Realmente es tan cerda como nosotros, por mucho que quiera negarlo.
    
    Se cortó la grabación con un primer plano de mi agujero, aun abierto, brillante y con restos del semen de su marido goteando en dirección al suelo. Sin recibir la orden de moverme, seguí quieta mientras José Antonio se sentaba en el sofá y daba otro trago a la cerveza, y Paqui se dirigía a la cocina, de donde regresó con unas tijeras. Cogió mi vestido de criada y realizó cambios en él, permitiéndome al acabar que dejara mi humillante posición y me volviera a vestir con su nuevo diseño.
    
    Esta vez tuve que introducir mis pechos por los dos agujeros que había recortado a su altura, dejándolos colgando al aire, y vi, al ponerme la falda, que había pasado de ser una falda a ser un cinturón ...
    ... ancho, que, desde la posición de José Antonio, sentado frente a mí, le permitía ver toda mi raja completamente, así como mi culo, como si no llevara nada. Sin bragas ni sujetador, medias y tacones altos completaban mi atuendo, junto con el collar de perro, la cofia en la cabeza y los guantes por los codos.
    
    Paqui me ordenó adoptar varias posiciones, todas degradantes y ridículas, realizó varias fotografías que incorporó al envió de la grabación de como su marido me follaba. Por las horas, casi ya las doce de la noche, supuse que Gorka lo vería al levantarse.
    
    -Nos vamos a la cama, chochogordo – dijo Paqui comenzando a subir las escaleras hasta el dormitorio. José Antonio se levantó, desnudo como estaba, y la siguió, sonriendo al verme quieta en mitad del salón.
    
    -No olvides recoger todo, limpiar lo que ha salido de tu coño junto a la mesa y poner el colchón de tu hija en el suelo frente a nuestra puerta, por si te necesitamos para algo. Que duermas bien, chochogordo.
    
    -Gracias…señora…igualmente…-dije viéndolos desaparecer por la escalera y, sorprendiéndome a mí misma, pasando uno de mis dedos por la raja de mi coño para después dirigirla a mi boca y saborear lo que había.
    
    Claro está, no me había corrido. Ese cerdo asqueroso y patético se corrió en segundos, como hacia siempre en los videos que Gorka me enviaba, pero el placer que recibí fue inmenso sin llegar al orgasmo. Recogí con unas servilletas de papel las gotas del suelo, y lo que habían dejado en la mesita del ...
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