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Curas termales.
Fecha: 03/06/2026, Categorías: Hetero Incesto Sexo con Maduras Autor: Juan Alberto, Fuente: SexoSinTabues30
... frótala dentro … De arriba hacia abajo … La escuché atentamente y presumí que no iba a decir nada más. Me deslicé una vez más entre sus piernas y comencé a besarla alrededor de su sexo, acercándome gradualmente a su ranura mojada. Cuando pasé la lengua como había hecho con mi dedo, ella gimió jadeante y acarició mi mejilla. Busqué su clítoris con mi lengua. Nunca antes lo había visto, pero inmediatamente me di cuenta donde estaba, una especie de diminuto frijol, liso, solido e invitante. Me dediqué a eso con mi lengua y progresivamente aumenté las lamidas y la presión. La cachonda reacción de mamá me incitaba a continuar y aumentar mis atenciones. Hasta que gritó y apretó mis mejillas con sus muslos como para detenerme. Hice una pequeña pausa y luego volví a follarla con mi lengua. Mamá volvió a separar sus piernas y se abandonó a mis caricias comenzando a contorsionarse y temblar con un estrepitoso orgasmo. Era la primera vez que hacía correrse a una mujer con mi lengua, esto me hizo sentir muy seguro conmigo mismo. Poco a poco se calmó y me hizo subir a su lado. Nos quedamos así por un poco. Empezó a acariciar mi polla hasta que esta estuvo dura como roca, se deslizó hacia mi estómago y comenzó a hacerme una mamada magistral. En pocos momentos me llevó al cúlmine y me hizo eyacular en su boca como un cohete. Lentamente se deslizó a mi lado y con voz rauca me dijo al oído. —Buenas noches … Me levanté y me fui a mi cuarto a dormir. Al día siguiente mientras ...
... terminábamos de almorzar, llegó la mamá con su hija, las mismas del día anterior. Nos saludaron. —¿Qué te gustaría hacerles? …—Me pregunto mamá. —Haría que la madre me hiciera una buena mamada y le chuparía la concha a la hija … —Sí … Parece justo … Después de almuerzo jugamos golf, luego nos dimos un baño termal y un masaje en el spa. Más tarde nos fuimos de nuevo a nuestra suite. —Ponte tu bata … Llegó el momento de que aprendas algo más … No pregunté nada y tampoco sabía que tenía en mente mamá y me fui a desvestir, en seguida volví donde ella. Mamá estaba recostada sobre su cama cubriéndose recatadamente su sexo y sus senos. Luego estiró sus brazos hacia mí y me invitó a colocarme cerca. Me boté encima de ella y me dejó divertirme un poco gozando del contacto de su voluptuoso y cálido cuerpo. No dijo nada y solo se limitó a estrecharme y apretarme contra sus voluminosas tetas. —Ha llegado el momento …—Me susurró al oído. Nos quedamos abrazados estrechamente y ella abrió sus piernas como para recibirme. Entendí lo que quería decir con que había llegado el momento, cosa que mi pene había entendido mucho antes que yo. —Soy como una chica que no conoces …—Me susurró en la oreja.—Debes asegurarte de que esté sana y también que no la dejarás preñada … —¿Quieres que me meta un condón? … —No … Tú y yo somos sanos y yo tengo ligadas las trompas … Te lo digo solo para enseñarte a vivir … No le prestaba mucha atención, lo único que quería yo era ...