-
Secretos de sangre, capítulo 3
Fecha: 05/06/2026, Categorías: Incesto Autor: ghost, Fuente: TodoRelatos
... excitaba, sus gemidos llenaban la habitación, su respiración entrecortada y profunda. “Sí, así, más fuerte,” se susurraba a sí misma, su voz llena de deseo y necesidad. Sus caderas se movían al ritmo de sus caricias, buscando esa liberación que la dejaba sin aliento. De repente, Ichida, al pasar por el pasillo, se dio cuenta de la situación, sus ojos abiertos de par en par ante la visión de su madre, su vestido transparente revelando cada detalle de su cuerpo, su mano moviéndose entre sus piernas en un ritmo frenético y apasionado. Quedó anonadado, su mente llena de asombro y excitación, incapaz de apartar la mirada de la vagina de su madre, húmeda y tentadora, invitándolo a explorar, a descubrir. Ichida, con el corazón latiendo con fuerza, se retiró sin que su madre se diera cuenta, su mente llena de imágenes y recuerdos que lo dejaban sin aliento. La familia, poco después, fue invitada a una fiesta, un evento lleno de luz, música y risas. La madre, con un hermoso vestido que realzaba su figura, se movía con gracia y elegancia, sus ojos brillando con una mezcla de excitación y misterio. Ichida, a su lado, no podía olvidar la visión de su madre masturbándose, su mente llena de preguntas y deseos, incapaz de concentrarse en nada más. La fiesta iba en apogeo, la música llenando cada rincón, creando una atmósfera de celebración y placer. La madre, con unos tragos encima, se movía con más libertad, su cuerpo siguiendo el ritmo de la música, sus caderas balanceándose en ...
... un movimiento sensual y tentador. Ichida, al verla, sintió una mezcla de excitación y protección, su deseo de acercarse a ella, de explorar esa conexión que sentía, creciendo con cada segundo. Ren, con los tragos encima, se acercó a Ichida, sus movimientos llenos de confianza y seguridad. “Ichida, ¿bailamos?” preguntó, su voz llena de tentación y deseo. Ichida, asintiendo, la tomó de la mano, sus cuerpos moviéndose al ritmo de la música, creando una coreografía de deseo y tentación. Mientras bailaban, Ren, con una sonrisa pícara, comenzó a restregar sus nalgas contra el miembro de Ichida, el roce creando una fricción de placer y excitación. “Mi relación es un asco,” confesó Ren, su voz teñida de frustración y tristeza. “Mi novio se la pasa todo el tiempo en su entrenamiento, en el gym, con sus lecturas. No me dedica tiempo, y yo… yo me siento sola, incomprendida.” Ichida, escuchando sus palabras, sintió una mezcla de lástima y comprensión. “Lo siento, Ren. No sabía que las cosas estaban tan mal,” respondió, su voz llena de afecto y preocupación. Ren, con una sonrisa forzada, continuó: “Es complicado. A veces siento que no soy suficiente para él, que mis necesidades y deseos no importan.” Ichida, con el corazón latiendo con fuerza, asintió, sintiendo cómo su pene se endurecía, presionando contra el cuerpo de Ren, creando una sensación de tensión y anticipación. Mientras continuaban bailando, Ren, con la calentura de los tragos, siguió moviendo su culo, pero con más ...