1. Doble infidelidad


    Fecha: 05/06/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Carmen Pardo, Fuente: CuentoRelatos

    ... estaba estupenda. Yo agradecí el comentario.
    
    A pocos kilómetros de las calas donde tenía intención de dejar a mis pasajeros, el joven que iba a mi lado posó suavemente una de sus manos sobre mi muslo derecho y comenzó a acariciarlo. Sin darme tiempo a reaccionar, ya que iba conduciendo, introdujo hábilmente sus dedos por debajo de la braguita del bikini y empezó a jugar con mi sexo. Yo no quise hacer ningún movimiento brusco para no tener un accidente, lo que el chaval interpretó como que me iba la marcha. Entonces se abrió camino entre mis labios vaginales y me metió un dedo en el coño. En ese mismo momento, su amigo que iba detrás, abrazándose literalmente a mi asiento me metió las dos manos por debajo del sujetador del bikini y empezó a masajearme las tetas.
    
    En un principio mi intención era parar suavemente en el arcén y aclararles que no quería que hicieran eso, pero increíblemente me excité como una perra en celo y les dejé continuar a sus anchas sin oponer la más mínima resistencia. Habíamos llegado a las calas, por lo que salí de la autovía y recorrí unos metros hasta detener el coche en un lugar solitario. En cuanto que paré el motor el muchacho de mi lado, sin sacarme el dedo de mi sexo, se giró hacia mí y me beso en la boca metiéndome la lengua hasta la campanilla.
    
    Su amigo para entonces se había librado del sujetador del bikini y me magreaba las tetas pellizcando de vez en cuando mis abultados pezones. Entonces mi excitación fue tal que introduje mi ...
    ... mano derecha por debajo del bañador del chico que me estaba besando y comencé a masturbarle el pene. A los pocos segundos pude apreciar que aquel chico estaba muy bien armado.
    
    El de atrás comenzó a abatir mi asiento hasta que quedé literalmente tumbada. Entonces el chico que iba a mi lado se quitó el bañador, se arrodilló en el hueco de los pedales, me apartó la braga del bikini y me penetró hasta el fondo. Su amigo, desde atrás, se quitó el bañador y colocó su nada despreciable rabo a la altura de mis labios, por lo que no me quedó mas remedio que metérmelo en la boca y chupárselo, mientras el otro me follaba.
    
    De repente me sobrevino un tremendo orgasmo que hizo que mis piernas temblaran y mi coño se abriera de placer. En ese mismo instante el rabo que tenía en la boca comenzó a expulsar leche como loco. Nunca en mi vida había visto, o mejor dicho degustado, una corrida tan abundante y espesa. Salía tanta cantidad que para evitar ahogarme me lo tuve que tragar todo. Luego comencé a notar una sensación extraña en mis piernas, pero comprobé que aquel cosquilleo húmedo era ni mas ni menos el semen del otro muchacho que, tras rebosar en mi coño, discurría por mis muslos hacia el asiento.
    
    Luego, mientras ambos se recuperaban de sendas corridas estuvieron lamiéndome el coño, las tetas y la boca, por turnos, hasta hacerme alcanzar tres inolvidables orgasmos. Una vez recuperados me hicieron el “sándwich”, es decir, uno me follaba el coño y el otro el ano, al mismo tiempo. No ...