-
ME LO MERECIA, PORQUE FUI INFIEL
Fecha: 05/06/2026, Categorías: Infidelidad Intercambios Autor: JAPACA, Fuente: SexoSinTabues30
... – Ya por favor, sigue contando, no me dejes así. Ella no dejó de masajear mi verga y los huevos, yo temblaba de excitación. Isabel – La excitación me tenía al borde, yo lo tenía tomado de la cabeza y arqueaba mi cintura para que no parara de mamarme, lamer y succionar mi clítoris y mis labios vaginales de forma alternada, era deliciosa la sensación, de pronto se incorporó y comenzó a despojarse de su ropa, en pocos segundos ya estaba desnudo delante de mí, verlo así me calentó más, ver su cuerpo atlético y su verga erecta, me hizo desearlo más, sin pensarlo lo hale del brazo a la cama lo volteé boca arriba y me dirigí de inmediato a su verga, era larga y más o menos gruesa que la tuya, no se cuánto le media, pero sí que era mucho más grande, una cabeza rosada, amplia, su tronco venoso, un verdadero manjar, la quería disfrutar al máximo, me baje directo a mamarla, el me acomodo de tal forma que pudiera seguir dándome placer a mí, hicimos un sesenta y nueve fenomenal. Yo intentaba meterme la verga totalmente en mi boca, pero no podía hacerlo sin sentir arcadas por lo grande que era, mientras él no dejaba de mamarme y meterme sus dedos en mi concha y ya húmedos los pasaba por mi culo, metiendo un dedo en el y dos en mi concha, fue tan placentero que en ese momento tuve mi primer orgasmo intenso, mojándolo con mis fluidos, el ambiente olía a sexo salvaje, intensó y apasionado. Yo – ¿Qué más paso?, ¿Cuenta? No pares. No pude aguantar más, y en una sacudida total de ...
... mi cuerpo exploté, vaciando mis testículos de forma intensa, lanzaba chorros de semen al aire, cayendo por todos lados. Isabel, no dejaba de masajearme la verga y apretarla, cuando disminuyo la corrida, comenzó a limpiar con la boca la corrida, dándome una mamada, lo cual aumentó la sensación, una vez terminada la limpieza, me beso apasionadamente, el sabor de mi semen en sus labios era delicioso, asido dulzón, aun después de la corrida, no dejo de acariciar mi verga. Isabel – Que rico te viniste, pero esto aún no termina, falta lo mejor. Yo – Perdóname amor, ya no aguantaba, pero quiero seguir escuchándote. Isabel – Si amor, la puta de tu esposa aún estaba por descubrir la gloria. Yo – que delicia, como no estuve hay para ser testigo de todo. Isabel – ¡Ya habrá oportunidad si así lo quieres, por el momento sigue escuchando!, Después de mi choreada, me recostó nuevamente en la cama, abrió mis piernas, arrodillado frente a mí, apunto su verga hacia mi concha, me rozo con la cabeza de su verga de arriba abajo y sin previo aviso, me la clavo por completo de una sola embestida, era sorprendente sentir cada centímetro dentro, gruesa, palpitante y caliente, grite, gemí la aprete, no podía dejarla escapar, era deliciosa, así como la estaba apretando fue sacándola poco a poco, solo me dejo la cabeza dentro, se detuvo y volvió a clavarla igual, a partir de ahí fue un mete y saca salvaje, su pelvis chocaba contra la mía en cada embestida feroz, me abalance sobre él y ...