-
ME LO MERECIA, PORQUE FUI INFIEL
Fecha: 05/06/2026, Categorías: Infidelidad Intercambios Autor: JAPACA, Fuente: SexoSinTabues30
... lo abrace fuerte, su cadera seguía en movimiento, no paraba, le rasguñaba la espalda cada vez que me penetraba, yo gritaba por la sensación que sentía, me estaba cogiendo un semental salvaje, estuvimos así varios minutos, no sé cuánto, el disminuía las envestidas por el esfuerzo que hacía de mantener el ritmo, con dificultad logre girarlo y recostarlo en la cama, cerré sus piernas y me monte sobre él, apunte con dificultad su verga y de una me la clave nuevamente esa hermosa verga, comencé a cabalgarlo de arriba abajo y después en círculos, me estaba partiendo en dos eso lo sentía, me tomo por la cintura y me comenzó a ayudar a mantener el ritmo, no aguante más y vino mi segundo orgasmo, era electrizante, mi cuerpo temblaba por completo, me deje caer sobre su pecho, pero él no paro, me levanto un poco y me seguía penetrando, hasta que de pronto convulsionó en una venida extraordinaria, rugía como león, con su corrida me lleno mi concha de leche, nos quedamos así por un largo rato, yo con su verga dentro. Yo – Que buena cogida te dio, así como lo cuentas siento que jamás hice algo igual contigo. Isabel – No es momento de comparar amor, tú también me haces sentir la gloria. Yo – Bueno, ¿Después de eso que más paso? Isabel – Caímos rendidos, jadeando por el esfuerzo, nos abrazamos y descansamos un buen rato, le agradecí por ayudarme a vengarme de ti, no quería dejarlo, pero tenía que regresar a casa, en verdad que ya después de la excitación me sentí culpable, ...
... si es verdad que lo había disfrutado, pero aun así la culpabilidad me comenzó a atacar, decidí dejarlo así, ya habría una nueva oportunidad de disfrutar más, si es que así se presentaba. Yo – ¿Lo dejaste así? ¿Solo así? Isabel – No, le invente que no había avisado de mi salida, que mi hermana estaba esperándome y que no quería preocuparla, que tenía que regresar a casa, que, si quería volver a disfrutar de eso, tenía que llevarme a casa en ese momento. Yo – ¿Él te creyó todo eso? Isabel – pues no se si lo creyó o no, pero me abrazo tiernamente y me dijo que estaba bien, que lo había disfrutado y no quería que tuviera problemas, que ya habría otra oportunidad. Yo – Bueno por lo menos era comprensible. Isabel – Pues eso mismo me hizo pensar a mí. Ya que habíamos disfrutando del momento, con bromas y comentarios mutuos, nos cambiamos para salir, ¡Que buenas tetas tienes!, ¡Qué buena verga te cargas!, ¡Tienes un culo hermoso, ¡Estas más vergón que mi marido!, ¡Espero la hayas disfrutado!, cosas así. Durante todo ese tiempo después de mi corrida, ella seguía acariciándome la verga, ésta ya estaba recobrando su fuerza. Yo – ¿Entonces te trajo a la casa? Isabel – Si, pero una vez en el coche, me dijo, no me puedes dejar así, yo quería un poco más, ¿Qué te parece si en el camino me das una mamada? A lo que yo le dije que estaba bien pero que ya nos fuéramos, él se desabrocho el pantalón y saco su verga erecta, así que me incliné entre él y el volante, me ...