1. La abuela de mi novia me pone a prueba


    Fecha: 05/06/2026, Categorías: Incesto Autor: Escribiente, Fuente: CuentoRelatos

    ... conchita estaba llena de mi saliva y algo de flujo que aún liberaba. La vieja seguía dominándome y yo con mi verga dure decidí arremeter. Fue entonces que me pare y la tomé del mentón, llevándola contra una pared y metiéndole bien mi lengua hasta el fondo.
    
    -Te gusta el olorcito que tengo en la boca? –le dije amenazante al oído.
    
    -Sí, me contesto –casi que pidiendo piedad.
    
    -De quién es? –replique.
    
    -Mío –dijo ella mientras trababa la saliva que yo le escupía.
    
    -Sí, tuyo y de la conchita de tu nieta. Recordá que acá el hombre de la casa soy yo –culminé, mientras en una maniobra casi de judo la puse de rodillas haciéndola ahogar con mi verga, no sin antes cachetearla un poquito en la cara.
    
    -Para un poco, Manuel, que soy…
    
    -Sh, usted se hizo la picante y ahora va a comer verga –repetía mientras empujaba su cabeza hacía mi tronco, no dejándola respirar.
    
    Hubo solo un momento donde me preocupe. Sus ojitos se pusieron en blanco y comenzó a toser. La separé de mi pija y la senté en la cama. Le dí un besito en la boca al tiempo que terminaba de toser.
    
    -Tranquilo mi amor –me dijo- sos un hombre, se nota. Haces tu trabajo y muy bien.
    
    -Ya estoy aprobado –bromeé mientras me acariciaba la pija.
    
    -Todavía falta –contestó, mientras sobre la cama que se garchaba a su marido ahora se ponía en cuatro para mí.
    
    Recuerdo aún esa imagen. La concha bien peluda y en el medio un agujero enorme, se notaba que por ahí había pasado de todo, pero para mi sorpresa, lo de ...
    ... arriba era aún más increíble. El culo totalmente abierto y a penas marroncito, fruto de alguna entrada el baño que seguramente hizo minutos antes.
    
    -Por donde te vas a meter –me dijo de espaldas.
    
    No conteste y entre por el orto. Lo escupí, lo chupé y entré. Bombeé tanto que me termino doliendo la pija. La vieja era sutil en sus gemidos, no exageraba y te trataba mal para que le des más duro. Era una experta.
    
    -Acábame adentro mi amor, si queres.
    
    Ahí me acorde. Yo la estaba cogiendo por el culo, pero no quería perderme la oportunidad de eyacular en el mismo lugar donde el abuelo de mi novia lo había hecho para crear a su madre. La saque rápido y le acabe todo ahí.
    
    -como extrañaba esto –escuche que susurraba mientras mi leche se metía y mi cabeza explotaba.
    
    Acabé y mi desplome en la cama. Ella puso su cabeza en mi pecho y sus manos llenas de anillos y pulsera, ahora acariciaba mi pija que lentamente se dormía, al igual que yo.
    
    Unos golpes en la puerta nos despertaron. Era su hija y mi suegra que preguntaba si ahí estaba ella.
    
    -Ma, estas ahí!
    
    -Si hija –contestaba su madre al tiempo que se iba parando- me vine a dormir una siestita. Ahora salgo, déjame que me cambio.
    
    -Nos vas a asustar a todos! –respondieron del otro lado de la puerta- ¿De Manuel sabes algo?
    
    Nos miramos en silencio.
    
    -Se debe haber ido a comprar unas masitas a la panadería. Es un gordo ese –dijo mientras me guiñaba el ojo y del otro lado su hija comía la mentira.
    
    -Te espero en la ...