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Piscis II ♓️
Fecha: 06/06/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Peter28, Fuente: TodoRelatos
... miras como si fueran un tesoro escondido. Victoria apretó los labios, desesperada. —No me entiendes… —susurró—. No fue algo cualquiera. El me hizo sentir viva cuando yo estaba perdida. Y sí, lo amé. Lo amé de una forma que me marcó para siempre. El silencio golpeó más fuerte que cualquier palabra. Daniel sintió un nudo en la garganta, como si la confesión le arrancara el aire. —Entonces nunca fui suficiente… —murmuró, con la voz quebrada. Victoria lo tomó de los brazos, casi suplicando. —No digas eso. Contigo encontré otra cosa. Seguridad, ternura, un futuro. Pero no me pidas que borre lo que existió. Daniel la miró, con lágrimas acumulándose en sus ojos. —¿Y yo qué soy entonces? ¿El sustituto? ¿El refugio después de la tormenta? Victoria tembló, incapaz de responder. Él se soltó de su agarre, caminó hacia el dormitorio, se vistió en silencio. El sonido de la cremallera y el roce de la tela se volvieron un eco ensordecedor en la sala. Cuando salió, con las llaves en la mano, ella aún estaba de pie en el mismo sitio, con el teléfono apagado, como si quisiera borrar con un chasquido lo que había pasado. —Daniel… no te vayas —suplicó. Él se detuvo en la puerta, sin girarse. —Necesito pensar. Y la cerró detrás de él. La noche se extendió interminable para los dos. Daniel caminó sin rumbo por las calles iluminadas, sintiendo que todo lo construido en esos meses se tambaleaba. Recordaba la sonrisa de Victoria al aceptarlo como su ...
... novio, su emoción al mudarse juntos, los desayunos compartidos, las noches de ternura. Y ahora esa imagen, esa maldita foto, lo perseguía como un fantasma. “¿Soy yo el presente o solo la sombra del pasado?”, se repetía una y otra vez. Mientras tanto, Victoria permanecía sola en el sofá, abrazada a un cojín, con los ojos rojos de tanto llorar. La foto de Oliver ya no estaba en la galería —la había borrado—, pero sabía que el daño estaba hecho. Sabía, también, que tarde o temprano tendría que elegir entre cerrar definitivamente esa puerta o perder a Daniel para siempre. Escribió. — La borré, por favor regresa, te necesito. Una hora después escuchó las llaves. Daniel regresó, pero esa noche durmió en el cuarto de invitados. Los días que siguieron al hallazgo de la foto fueron extraños para Daniel. Esperaba frialdad, distancia, quizá silencios incómodos. Pero lo que encontró fue todo lo contrario. Victoria, como nunca antes, se mostró cariñosa. La primera sorpresa fue una tarde de viernes. —Daniel —dijo con voz suave, mientras él llegaba del hospital con el uniforme aún puesto—. ¿Quieres ir al cine conmigo? Él parpadeó, incrédulo. —¿Al cine? —Sí, hace tiempo que no hacemos algo así… solo tú y yo. Y fueron. La sala oscura, la película ligera y las manos entrelazadas parecieron devolverles un pedazo de normalidad. Victoria reía, apoyaba la cabeza en su hombro, le ofrecía palomitas como si fueran adolescentes. Daniel, aunque todavía herido por lo ...