1. Un regalo para José


    Fecha: 07/06/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: LauJo, Fuente: CuentoRelatos

    ... camisa mientras le decía:
    
    -Esta noche serás nuestra puta, y para dar mayor determinación a mis palabras, pellizcó sus pechos con dureza.
    
    Pobre victima chilló al sentir el duro trato, pero siguió mamando el pene con dulzura. Ya me había hecho saber que gozaba con el sexo salvaje además de que era bisexual. Demostrando su maestría siguió con esmero chupando, mientras yo le despojaba de la minifalda. Comprendí que no iba a tardar en acabar José, así que le arranque el tanga con rudeza, tras lo cual con un sonoro azote, le digo:
    
    -Tienes un culo cojonudo. Estoy segura de que José hará buen uso de él.
    
    Previendo que llegaba la leche, me tumbó en el suelo para que la derramara en toda mi piel. Conociendo sus gustos, José sacó su pija de la boca de la negra y usándolo como si de una manguera se tratase, esparció su semen por mi cuerpo, para acto seguido, Rocío agachándose, usando su lengua fue retirando sobre mi piel gota por gota. No les tengo que contar como estaba excitada al sentir la boca de ella recogiendo cada gota de mi cuerpo, presa de la excitación. siguió con besos que recorrían mis entrepiernas hasta mis senos, que provocaban electricidad.
    
    Sus brazos fuertes me abrazaban, lo que le daba a José una semejante visión, que ayudo a reanimar su alicaído miembro de manera que en un par de minutos ya estaba listo para la acción otra vez.
    
    Para entonces, la morena se estaba comiendo mi concha y su postura dejaba su culo a su entera disposición. Por eso, se ...
    ... termina de desnudar y poniéndome detrás de ella, tantea su glande y su jugosa vagina para acto seguido incrustarle de un solo golpe. Al sentir que llenaba su conducto de un modo tan abrupto, gritó, pero no hizo intento alguno por evitarlo.
    
    Ella seguía entre mis piernas y comenzó a dilatar mi esfínter con su lengua. José con una mano en su enorme pecho mientras usaba la otra para más azotes. La combinación de su pene retozando en su interior y la mano castigando sus nalgas, la llevó a un estado tal que sin poderlo evitar llego un orgasmo mientras con su boca cumplía en chupar mis jugos. Cayendo agotada sobre el piso.
    
    José seguía con el pene tieso, me acerqué a ella y dando un beso, le pregunté si estaba preparada – claro contestó tocando mi sexo y mis tetas.
    
    Se incorporó poniendo sus rodillas sobre la alfombra al cabo que José apuntaba contra ese culo carnoso y con una suave presión, introdujo su glande unos centímetros en su interior. Esa penetración a medias, la dejó insatisfecha y con un rápido movimiento, presionó su cuerpo contra él metiendo por completo toda su extensión.
    
    Grito como cierva en celo y sin esperar a que su miembro se hubiese acostumbrado, comenzó a moverse imprimiendo a sus movimientos de un ritmo brutal.
    
    La urgencia con la que se movía lo convence de dejar de ser cuidadoso y cogiéndola de sus hombros, inicio un mete saca tan rápido que, al cabo de poco tiempo, elevó su excitación a niveles impensables.
    
    -¡Acabo! -la escuché decir con voz ...