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El Afrodisíaco (I)
Fecha: 08/06/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Atlas, Fuente: TodoRelatos
Fernando caminaba por las calles del centro, sumido en sus pensamientos. Su frustración crecía con cada paso. Su matrimonio con Clara había perdido la chispa hacía tiempo. La llamaba mojigata en sus pensamientos, resentido por su aversión a experimentar y su insistencia en mantener la luz apagada durante sus escasos encuentros íntimos. Ni siquiera recordaba haberla visto desnuda completamente, un hecho que solo añadía abatimiento a su descontento. Mientras cruzaba la avenida, un rótulo llamativo atrajo su atención: "Tienda Exotérica - Soluciones Místicas y Afrodisíacos". No había tenido la intención de detenerse, pero algo en el ambiente de misterio que emanaba de la tienda lo hizo vacilar. Con un encogimiento de hombros y un suspiro, decidió entrar. El interior de la tienda era oscuro y tenía un aroma denso a incienso. Las estanterías estaban llenas de frascos, velas y objetos extraños que Fernando apenas pudo identificar. Detrás del mostrador, un hombre de mediana edad, con el cabello recogido en una coleta y una mirada intensa, lo saludó con un leve asentimiento. —¿Puedo ayudarte en algo? —preguntó el dependiente, con una voz grave que resonaba en el ambiente cargado. Fernando vaciló un momento, pero luego, con un toque de ironía en la voz, respondió: —He visto algo sobre un afrodisíaco en el escaparate. ¿Qué tienes? El dependiente sonrió ligeramente, como si estuviera acostumbrado al escepticismo de los clientes. Se dio la vuelta y tomó un pequeño ...
... frasco de un estante alto, presentándoselo a Fernando con ambas manos. —Este es uno de nuestros productos más populares —dijo—. Está hecho con una mezcla de hierbas y esencias raras, diseñado para reavivar la pasión y aumentar el deseo. Es muy potente. Fernando tomó el frasco, examinando el líquido incoloro en su interior. El dependiente continuó: —Debe usarse con cuidado. Solo unas pocas gotas en una bebida, y asegúrate de crear un ambiente adecuado. La intención y el contexto son importantes para que el efecto sea el deseado. Pero Fernando apenas escuchaba. Asintió distraídamente, ya decidido a probar el elixir esa misma noche. No estaba interesado en rituales ni instrucciones complicadas. Pagó rápidamente, ignorando las advertencias adicionales del dependiente y salió de la tienda con el frasco firmemente guardado en su bolsillo. Esa noche, mientras Clara estaba en la cocina preparando la cena, Fernando vertió un par de gotas del afrodisíaco en su copa de vino. Se sentó en la mesa, tratando de aparentar normalidad, aunque la anticipación hacía que su corazón latiera más rápido. —¿Vino? —ofreció Fernando, extendiendo la copa hacia Clara con una sonrisa que intentaba parecer casual. Ella aceptó la copa, y mientras bebía, Fernando no pudo evitar imaginar cómo cambiaría todo. Quizás esta sería la solución a sus problemas, la chispa que reavivaría su matrimonio. La cena continuó sin incidentes, y mientras hablaban de trivialidades, Fernando observaba a Clara ...