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Mi mujer, su amiga y yo
Fecha: 09/06/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Wense, Fuente: CuentoRelatos
... marido de un lado y dejo que el negro se la metiera de golpe, ella tumbada en el filo de la cama y el negro inclinado sobre ella, a esto el marido se puso detrás de este a comerle el culo… ―Bueno, esto es mejor que el porno del plus, ¿que hacemos? ¿Lo grabamos? ―¿tenéis cámara? (Dijo Sylvia) ―Si, el otro día se compró Ricardo una buenísima. ―Si queréis os sacó una peli como esa (Dijo Sylvia Riéndose). ―Marta es algo vergonzosa, no se a ti que te cuenta, pero eso no lo hace ni loca… ―No me provoques, me dijo Marta. ―Espera que traigo la cámara… ―Si, si… tráela, dijo Sylvia, así me enseñas a hacer otras cosas. No tardé un minuto en traer la cámara, mi mujer me dijo que estaba loco, que ni de coña, y esas cosas, y yo empecé a grabar lo que se podía de los vecinos, mi vecina en este momento se estaba metiendo las dos vergas en la boca… no parecían tener fin, así que me puse a grabar a mi mujer y a Sylvia, que estaban embobadas mirando. ―¿Qué haces? Deja de grabarnos, sácate tú, me dijo Sylvia. ―Tienes los pezones marcadillos, ¿eh? ¿Te estás poniendo eh? Le dije a mi mujer. ―Anda que tú no, me dijo ella. ―Yo voy a reventar. ―No te prives, me dijo Sylvia. Y dicho esto me saqué la polla, que como ya había dicho la tenia mas grande que la del negro, y les dije, mirar, para reventar, las caras de las dos eran un poema, mi mujer se quedó con cara de tonta, y Sylvia con cara de Sorprendida, ¿queréis un poco? Dije yo. Mi mujer no dijo ...
... nada, pero Sylvia pidió permiso para tocar, exclamando que nunca vio nada parecido, mi mujer le dijo… Hazle una paja y que se quede tranquilo el salido este. ―Jolín hija, es normal, yo estoy también excitadísima. Puedo de verdad tocarla. ―Haz lo que quieras. Como si te la quieres comer… No había terminado de decir esto cuando me agarró la polla y empezó a acariciarla con miedo y despacio, mientras yo me grababa… siguió con un poco más de ritmo, pero se la veía cortada, entonces mi mujer le dijo que no se cortase y que así no iba sino a ponérmela morcillona, fue como magia, Sylvia empezó entonces hacerme una paja que me hizo tirar la cámara, mi mujer entonces la cogió y empezó ella a grabar, yo me recosté en el sofá y Silvia empezó a chuparme la verga, apenas el entraba en la boca, así que solo me la llenaba de saliva y le daba lengüetazos. Empecé a acariciar las piernas de mi mujer que estaba a mi lado y a subir hacia sus braguitas por debajo de la falda, ella se dejaba a hacer, cuando llegué a su coño estaba empapado como si se hubiera meado encima, entonces le bajé las bragas y acerqué mi boca a su raja, Sylvia seguía chupando como si le fuera la vida, mi mujer le dijo que si quería se la podía meter, no tardó ni diez segundos en subirse encima, quitarse el pantalón y las bragas y dejarse caer sobre mi falo, empecé a agarrarle el culo mientras comía el coño de mi mujer, que estaba de pie en el sofá, grabando como me follaba a su amiga. Ahora también empecé a ...