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Intercambio entre hermanas - completo (cap. 04)
Fecha: 09/06/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Abel Santos, Fuente: TodoRelatos
... llegada de Joan. El anterior, sin embargo, me produjo una pequeña conmoción. El mensaje decía textualmente: «Va para allá». Observé la hora de llegada, aproximadamente la misma a la que mi mujer me había anunciado que su hermana estaba en la habitación disfrazada de colegiala. Mientras salía del dormitorio me preguntaba qué significaban aquellas palabras. ¿Tenían que ver conmigo? ¿Estaba Marta en contacto con Ana para que supiera que iba a espiarla, mientras a mí me animaba a hacerlo? Anoté mentalmente el asunto, a la manera que solía hacer con otros temas parecidos, para preguntárselo a Marta tan pronto como pudiera. Luego, abrí mi portátil y comencé a leer los correos que había dejado en suspenso casi dos horas atrás. * Aquella noche, mientras Marta me cabalgaba como una posesa, tuve una revelación. Le acababa de relatar el juego que nos habíamos llevado la «colegiala Ana» y yo mismo por la mañana. Había omitido, sin embargo, las partes más morbosas, como mi deseo incontrolable de masturbarme ante la vista de su preciosa hermana en paños menores y tocándose sin pudor. Le había mencionado, como mucho, que habíamos bailado durante unos minutos más pegados de lo que se podría considerar «decente». Pero le mentí en lo que tocaba a mi aventura erótica durante la masturbación de Ana. Muy al contrario, le conté que me había sentido perturbado y que, tras espiarla cinco minutos, me había marchado de su habitación muy alterado y sin deseo de ver el ...
... final. Marta, no obstante, se había ido acalorando con mi relato y había terminado por desnudarme de mi pijama, había mamado de mi pene hasta dejarlo duro como una piedra y luego se había subido a él, enterrándoselo en su interior con un suspiro apasionado. Al verla cabalgarme con aquella expresión de ninfómana en celo, al principio me asusté. Acto seguido, la verdad se iluminó en mi cerebro y comprendí muchas de las incógnitas que habían surgido en mi mente en los últimos días. Y vi claro que, si mi mujer estaba tan excitada con mi soso relato, era porque conocía la verdad, no solo la parte insustancial que le había relatado. Y, si conocía la verdad, era porque Ana se la había relatado con todo detalle. Las piezas encajaban por fin como un puzzle y lo comprendía todo: Marta había inventado su enojo con Ana para mejorar el sexo en nuestro matrimonio. Una vida sexual que había entrado en barrena desde hacía meses, quizá años. Ahora veía claro por qué Marta esperaba despierta la madrugada en que salí con su hermana. Era para oír mi relato de lo que había ocurrido entre nosotros. Y el sexo salvaje que luego estalló entre los dos —dirigido por ella— como consecuencia de tal relato. Esto encajaba perfectamente con los «falsos» enfados a mis ojos entre las hermanas, mientras en privado seguían siendo uña y carne. Y, cuando creían que no las oía, bromeaban y reían como las dos hermanas que se querían a rabiar y que yo conocía desde hacía más de una década. E igual de claros ...