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El cornudo y el viejo vecino Facha (Nueva novela)
Fecha: 10/06/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos
... elemento para proporcionarse placer, asimismo. Y lejos de asquearme, lejos de sentir algún tipo de repulsión, comencé a imaginarme la escena escaleras abajo. Verás, justo en la planta de abajo y en la posición, por donde mi esposa estaba interactuando, vive un viejo vecino nuestro que conocemos desde hace bastante tiempo. Se llama Ramón, y es un viejo ex militar, con muchísima mala leche, y un genio terrible. Yo he tenido ya Algún que otro altercado con él y nos llevamos bastante mal. Pero él, lejos de sentir cualquier tipo de animadversión hacia mí. Me ignora por completo, es más, creo que para él soy como una mosca en un cristal, algo insignificante… Hasta tal extremo que, cuando bajo por las escaleras, con mi mujer, ese individuo, hace como si ni siquiera existiera y se fija solamente en Toñi. Más de una vez se le ha escapado alguna mirada curiosa, alguna palabra bonita cargada con doble intención hacia ella, y esa cantidad de elementos, me han dado a entender que, a ese hombre, le excita mi pareja. De manera que, mientras la veía masturbarse, frenéticamente, de la forma más guarra y soez posible, me imaginaba la situación en aquel rellano, con ese viejo verde asqueroso y seboso, saludando a mi esposa, y agarrándola del brazo, tirando de ella para introducirla dentro de su casa. Y ella, tirando de su brazo hacia atrás… Probablemente, jamás sabré lo que ocurrió en ese instante, pero conociendo a las dos personas, muy posiblemente, el viejo intentaría ...
... cualquier tipo de avance con ella, y ella consiguió repelerlo apartándose de él. Pero en lugar de sentir asco, al verla masturbarse con la alcachofa de la ducha, comencé a sospechar que, de alguna manera, a ella le había puesto muy cachonda esa situación. Y por eso mismo se encontraba allí, ahora mismo, contra la pared de aquella ducha, con el agua a presión de esa alcachofa, golpeándole frenéticamente en el coño y haciéndola gemir de una manera que a mí me había vuelto completamente loco. Finalmente, sentí que soltaba un gemido más intenso, una especie de berreo ahogado, un sonido gutural que jamás había escuchado de su garganta, y finalmente se dejó caer de rodillas en la ducha, el agua de aquella alcachofa caía sobre su piel, humedeciéndola aún más, y yo me había quedado allí, paralizado, horrorizado y a la vez admirado de lo que acababa de presenciar. Y lejos de ofenderme, me sentí el hombre más afortunado del mundo, porque algo, en ese instante, en mí despertó. Desde aquel día, no hago más que imaginarme que mi pareja, baja las escaleras, y ese viejo asqueroso, la agarra del pelo y la obliga a entrar por la fuerza dentro de su piso.- -Entiendo Fran, aunque no lo creas, es una sensación más extendida de lo que piensas, y por más extraño que te parezca, no has de sentirte como un bicho raro, o como alguien enfermo… Últimamente, el estereotipo del modelo patriarcal de la pareja, ha cambiado, ha evolucionado ostensiblemente. Unos, dirán que a peor, y otros dirán a ...