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Presa escurridiza - Cap 15
Fecha: 10/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: tripleG, Fuente: TodoRelatos
Capítulo Quince Era noche avanzada. Estaba muy, muy oscuro el establo, y muy tranquilo, a excepción de los gruñidos suaves y débiles gemidos de alguna mujer a dos o tres casetas de distancia, mientras algún hombre u hombres, le hacían cosas. Kimberley escuchó los ruidos, tratando de imaginar lo que podría estar pasando. A poca distancia de ella, Greg se agitó una vez, murmurando algo ininteligible en su sueño. Su aliento le acarició suavemente la parte posterior del cuello. Su brazo le cruzaba el cuerpo, y se lo abrazó con los dos brazos, sintiéndose de alguna forma protegida por el contacto. Protegida, sí, pero no a salvo. Aún no sabía lo que había planeado para ella, pero él la había guardado tan celosamente, desde que habían llegado a esta pequeña ciudad que ella creía que no tenía intención de compartirla con nadie. Bueno, no hasta que se cansara de ella, en todo caso. ¿Cuánto tardaría? Se acurrucó en una posición un poco más cómoda. La cadena pesada que le unía el cuello a la pared de tablas de la caseta tintineaba débilmente. Por extraño que pudiera parecer a otro, aquel pequeño ruido la hacía también sentirse protegida. Greg le había dado de comer antes de usarla. Aquella comida no había sido un guiso rehidratado o copos de harina de avena con grumos. Había traído tiras de pollo frito aún caliente, trozos pequeños y sabrosos de carne marinada, patatas, cocidas y sazonadas, y trozos de tomate, ligeramente salado. Le había soltado las manos, por lo que ...
... podría haber alimentarse por sí misma, pero parecía gustarle a Greg ponerle él mismo cada bocado en la boca, provocándola a veces al retirarlo justo cuando ella abría la boca para comérselo. Había traído vino para beber. Después de largos días sin nada más que agua y aquella cerveza caliente ocasional, resultaba especialmente delicioso y bebió lo suficiente como para achisparse. Nadie interrumpió su comida. Cuando terminaron toda la comida y el vino, Greg le había limpiado la boca con una servilleta y se había llevado el cesto con todo lo que había traído. Volvió rápidamente. Esta caseta parecía ser un poco diferente de todas las otras que Kimberley había visto hasta ahora. Tenían los paneles de lona enrollada colgando del techo. Greg empezó por soltar los enganches, dejando que los paneles cayeran, aislándolos de manera eficaz de cualquier vista accidental. Luego se volvió hacia ella, y la mirada de sus ojos la hizo estremecerse por adelantado. "Chica-elfo," empezó. “¿Sí, Amo?" respondió después de darse cuenta de que era todo lo que había dicho hasta el momento. "Ponte a cuatro patas." "Sí, Amo," asintió, obedeciendo. "Sigue mirando hacia adelante." "Lo haré, Amo." Justo delante de ella estaba el gran enganche al que estaba sujeta su cadena. Se centró en él. "Tienes las rodillas demasiado juntas," le dijo. "Sepáralas más." "Sí, Amo," estuvo de acuerdo. Separó las piernas y arqueó la espalda un poco para él. Ya estaba mojada y se estaba poniendo ...