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Presa escurridiza - Cap 15
Fecha: 10/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: tripleG, Fuente: TodoRelatos
... espectadores, no le habría importado. El aclarado la trajo de vuelta a la Tierra a toda prisa, ya que Greg utilizó la manguera de nuevo, comenzando con un rociado fino y convirtiéndolo poco a poco en un chorro grueso, fuerte, hiriente. Cuando terminó y le soltó los grilletes, tuvo que ayudarla a mantenerse en pie. La secó, haciéndolo con fuerza suficiente para lograr un brillo rosado en su carne desnuda y punzadas frescas en su grupa. Colocarle el anillo en la nariz fue una ceremonia más íntima. Se arrodilló sobre la manta en su caseta. Greg le puso un collar de cuero nuevo. Era ancho y pesado y tenía cuatro aros brillantes a intervalos iguales. Le colocó grilletes a juego en las muñecas y le aseguró las manos por detrás uniéndolas con un candado. La supervisora de aspecto sombrío le preguntó si daba realmente su consentimiento a aquello, y Kimberley respondió que sí, libremente. La operación la realizó un médico, utilizando un dispositivo de aspecto extraño. No le dolió ni de lejos tanto como Kimberley temía que lo haría, ...
... aunque sí lo suficiente para llenarle los ojos de lágrimas. Todavía estaba parpadeando cuando le insertó el anillo y unió los extremos. "Estás adorable," le dijo Greg mientras la ayudaba a ponerse de pie. "Mira. ¡Echa un vistazo!" Le sostuvo un espejo a la altura de la cara. Era casi la cara de una desconocida la que le devolvía la mirada. Lo primero que observó fue el pequeño anillo de oro que le atravesaba la nariz, la bola de conexión no llegaba a tocar el labio superior. Sintió la necesidad de tocarlo, pero, por supuesto, no podía. Su rostro parecía más delgado de lo que recordaba, más estrecho y con una expresión zorruna. Los ojos parecían enormes. Estiró el cuello para ver cómo le quedaba el collar. El cuero negro contrastaba hermosamente con su piel de color blanco cremoso. Volvió la cabeza a uno y otro lado para ver cómo se veía el anillo de perfil. Greg se echó a reír cuando lo hizo. "Vamos, mi pequeña Chica-elfo," dijo, pasando el espejo a la supervisora y enganchando una cadena a su collar. "Te voy a llevar a casa"