-
Mi cuñada me desea – Parte 2
Fecha: 12/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Infidelidad Voyerismo Autor: MicaPaiva, Fuente: SexoSinTabues30
Capítulo 3: Pasos y Miradas Un sábado por la noche nos quedamos a dormir en la casa de los padres de Cinthia. Dormimos en su cuarto, la pieza del fondo. Tuvimos sexo con Cinthia asi que después de eso, me dormí desnudo. El domingo temprano, sus viejos irían a misa. No avisaron la noche anterior que se iban antes de las ocho. Me desperté entre las sábanas revueltas, con esa mezcla de pereza y lucidez que deja el primer sol entrando por la ventana. Escuché una llave girar en la cerradura. El leve chasquido de la puerta al abrirse me dijo todo lo que necesitaba saber: era Patricia. Tenía llave, y solía venir temprano algunos domingos. Solía venir acompañada por su familia, pero su marido y sus nenas fueron a visitar a su otra abuela. Patricia fue con la idea de tomar unos mates con sus padres. Me quedé inmóvil un segundo, con los ojos fijos en el techo. Y entonces, decidí. Me incorporé lentamente. El aire fresco del cuarto me recorrió el pecho. Caminé hasta el espejo, me acomode el cabello, bajé la mirada y estaba duro, como la mayoría de las mañanas. Busco mi bóxer y decido ir al baño. Ajusté el bóxer con disimulo. Acomodando lo mejor posible para que mi verga quede de costado. Salí al pasillo. Patricia estaba ahí. De pie, en la sala, como buscando algo. Vestida con una remera super grande y un short corto. Parecía que estaba solo en remera. Sin maquillaje. Pelo atado en un rodete desordenado. Se giró al escuchar mis pasos. —¿Y papa y mama? ...
... —preguntó, como si nada. Pero su mirada tardó una fracción de segundo de más en subir desde mi abdomen hasta mis ojos. Yo me detuve apenas. Sonreí, como si fuera lo más natural del mundo estar semidesnudo y… marcando territorio. —Fueron a misa —dije tranquilo, como si no sintiera la sangre latiendo en cada parte de mi cuerpo. Ella asintió apenas, haciendo una mueca con la boca.. Me acerqué. Le di un beso, de esos que rozan la comisura de los labios. Fue un gesto mínimo. Técnicamente inofensivo. Pero ambos lo sentimos. Seguí de largo hacia el baño sin decir nada más. Sentía su mirada clavada en mi espalda. Y por primera vez, no quise apurarme en caminar. ________________________________________ Capítulo 4: La salida del baño Entre al baño, no sabía bien que hacer. Me lave la cara, me cepille los dientes. El agua fría no ayudó a bajarme nada. Quizás porque no quería que bajara. Me miré al espejo una última vez antes de salir. El vidrio bastante empañado, pero alcanzaba para ver que el bóxer seguía haciendo su trabajo: marcando todo. Abrí la puerta con calma. El pasillo seguía silencioso. Esperaba que Patricia se hubiera ido pero no. Seguía ahí. Se estaba preparando un mate. Fingía que no me miraba, pero sus ojos estaban claramente atentos a mis movimientos. Me observó de arriba abajo, con la cara más neutra del mundo. Pero no engañaba a nadie. —¿No te da vergüenza andar así? —dijo, sin mirarme directamente. Me encogí de hombros. —Es domingo. ...