1. El primer fin de semana como sumisa (y2)


    Fecha: 14/06/2026, Categorías: Confesiones Autor: nomeseli, Fuente: TodoRelatos

    ... los pezones y luego restregándomela en el pecho, el cuello y el estómago. Luego por las piernas. En fin, que me dejó completamente embadurnada y muy muy caliente.
    
    Nos quedamos al sol un buen rato sin decir nada y escuchando los comentarios de los chicos y viendo a través de las gafas de sol cuando pasaban a nuestro lado para bañarse cómo me miraban. Me dio morbo esa situación y se lo dije.
    
    Hablamos sobre el morbo y me explicó que para él era lo más excitante, crear situaciones morbosas y que lo disfrutaba mucho. Me explicó algunas cosas con alguna tía y me excitó mucho que me lo contara.
    
    Yo le pedí que me contara más y entonces me dijo, “Vamos a hacer algo mejor”. Se sentó en el pareo y empezó a mirar. La playa no estaba llena, pero había bastante gente, la mayoría con bañador. Me dijo, “Ahora tienes ganas de darte un paseo. Te levantarás e irás caminando por la orilla hasta la altura del segundo chiringuito” y me lo indicó con la mano. Estaba como a unos 300 m de donde estábamos. Siguió mirando hacia donde me había dicho “y como tienes mucho calor y eres una zorra, como ya me has demostrado esta noche, vas a ir tal y como vas ahora, es decir en pelotas. Ah y sácate las gafas de sol, no llevarás nada encima”. Yo lo escuchaba hablar como si no estuviera diciendo lo que decía. Estaba nerviosa y miraba todo lo que tendría que caminar. Ahora me sorprende que me pusiera nerviosa por eso, he hecho muchísimas cosas mucho más extremas que eso, algunas en público, pero ...
    ... en ese momento recuerdo que el corazón me iba a mil por segundo. “Cuando llegues, seguirás hacia el otro lado porque los que están hacia allí -indicó con su mano el otro lado- no te han visto aún, zorra, y también tienen derecho a verte. Cuando vuelvas te vas a dar un baño y cuando salgas te sentarás conmigo y me darás un beso de los que tú sabes dar. ¿Alguna pregunta? No, ¿verdad? Pues hazlo”. Yo respiré hondo. Fui a darle un beso y me apartó la cara y me dijo “luego”.
    
    Me levanté y me paseé en pelotas como me había ordenado. Sentí que me miraba todo el mundo. Me sentí observada, casi tocada por todos esos tíos que había en la playa y también por las mujeres. Pero lo hice. Cuando volví a la zona delante de donde estábamos me bañé y salí mojada hacia donde estábamos. Los chicos de atrás no paraban de mirarme ya de manera nada disimulada. Me estiré junto a él y le di un morreo como los que le había dado la noche anterior mientras me usaba.
    
    Él solo me dijo. “Muy bien, zorra. Esto es morbo. Te ha gustado, ¿verdad?”. Hablamos de eso después de que yo hiciera un “UFFFFFFFFFFFF” para confirmarlo. Me contó otras cosas que había hecho con otras mujeres y entonces los chicos cogieron un balón de plástico y se pusieron a jugar a futbol detrás de la zona donde se habían colocado. Yo los miraba mientras hablábamos, boca abajo estirada en el pareo y veía cómo se quemaban los pies. Al rato se acabó el futbol, pero se fueron al agua con la pelota y pasé de ellos. Entonces él me dijo ...
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