1. El primer fin de semana como sumisa (y2)


    Fecha: 14/06/2026, Categorías: Confesiones Autor: nomeseli, Fuente: TodoRelatos

    ... el tanga que aun llevaba y le pegó un tirón hasta romperlo, se agarró la polla y me la metió por el culo de golpe dentro del agua. Me dolió más que la noche anterior, lo tenía dolorido de las veces que me había dado por el culo por la noche y esta vez no preparó nada mi agujero. Me tapó la boca con una mano y no paró de darme por el culo en el borde de la piscina mientras me decía que lo había puesto a mil que era una muy buena zorra, que le había gustado que me dejara sobar por esos tíos, que era una muy buena puta. Todo eso me lo decía al oído sin dejar de taparme la boca y sin parar de meterla y sacarla del culo. De golpe la sacó se subió al borde de la piscina y me hizo comérsela, lamerse los huevos, me folló la boca agarrándome del pelo, incluso me pegó un par de bofetadas. Yo estaba tan a punto de correrme que si acercaba mis piernas la una a la otra iba a estallar en un orgasmo de la hostia. Entonces se volvió a meter en el agua me agarró por las caderas con las piernas separadas y me la metió otra vez por el culo. Cuando la había metido entera me agarró de las tetas y me dijo, “No grites que hay vecinos” y, aunque no nos veían, era evidente que no quería que pensaran nada raro. Me folló sin dejar de estrujarme las tetas y me corrí dos veces con su polla en el culo. Cuando la sacó me llevó a las escaleras me metió la polla en la boca y me la folló hasta correrse dentro y soltar toda su leche en mi garganta. No la sacó hasta que no me lo tragué todo y cuando lo hizo me ...
    ... restregó su polla por la cara y se volvió a tirar a la piscina.
    
    Nos estuvimos bañando un buen rato. Yo seguía caliente de toda la mañana y él lo notó, me agarró de la cintura me levantó para que me sentara en el borde y me echó hacia atrás, quedé estirada con las piernas abiertas en el borde de la piscina y él me estuvo comiendo el coño hasta que me corrí dos veces más. Fue una pasada.
    
    Después comimos lo que había en la nevera de la noche anterior y por la tarde nos echamos una siesta en el sofá que también acabó en follada, esta vez alternando el coño y el culo y acabó corriéndose en mi cara. Después fuimos de compras y a cenar y luego por la noche volvió a usarme durante un montón de horas. Me hizo comerle el culo y acabó atándome a la cama con unas muñequeras de velcro que llevaban una correa. Con las piernas super abiertas atadas a los pies de la cama y las manos al cabezal. Yo me puse muy nerviosa mientras me ataba, nadie, por supuesto, nunca lo había hecho y estaba cagada de miedo y muy nerviosa, pero a la vez muy muy excitada. Cuando me tuvo atada que no podía mover nada, me dijo que era lo que me faltaba probar en ese finde, que luego vendrían más cosas. Entonces desapareció, me dijo “Ahora vengo” y estuvo por la casa durante un buen rato, creo que fue una media hora, pero se me hizo eterna allí, sujeta sin poder moverme y despatarrada al máximo. Cuando volvió me tocó completamente, me apretó las tetas, me metió los dedos en la boca y en el coño me pellizcó los ...