1. La puerta con llave - Parte 1


    Fecha: 15/06/2026, Categorías: Grandes Series, Autor: DaddyLickMe, Fuente: TodoRelatos

    ... vitrinas de deseo.
    
    —Ahora entiendo por qué estabas tan manso —se dijo, con una mezcla de ironía y curiosidad.
    
    No era moralismo. Era curiosidad. Hacía tiempo que no hojeaba ese tipo de material. Se sentó en su silla, cruzó las piernas, y comenzó a pasar las páginas con lentitud. El cosquilleo fue inmediato. No por las imágenes, sino por lo que evocaban. Mujeres de todos los tonos, todas las formas. Algunas bellas. Otras vulgares. Todas abiertas. Literalmente.
    
    —Me pregunto si habrá alguna asiática… como mi Aoi —susurró, casi divertida.
    
    Pero lo que encontró no fue lo que esperaba.
    
    Una página central. Una mujer de espaldas. Expuesta. Las nalgas separadas, el cuerpo ofrecido sin pudor. Francoise se inclinó, no por morbo, sino por algo más inquietante. La complexión. La curva de la espalda. El busto reflejado en el espejo. El tamaño. La forma. Todo coincidía.
    
    Pero no fue eso lo que la paralizó.
    
    Sobre el rostro de la modelo, pegado con cinta adhesiva, había un recorte. Una fotografía impresa. Su rostro.
    
    Francoise dejó caer la revista sobre el escritorio.
    
    —¿¡Qué es esto!? —gritó, sin poder contenerse.
    
    El eco de su voz recorrió el ala inferior de la casa. Se cubrió la boca de inmediato, como si pudiera deshacer el sonido. Sus ojos seguían fijos en la imagen. En el montaje. En la intención.
    
    No sabía si sentirse violada, burlada, deseada o simplemente confundida.
    
    Se levantó. Cerró la puerta de la biblioteca. Se sentó en el diván. El mar seguía allí, ...
    ... pero ya no ofrecía equilibrio.
    
    Francoise intentó dejar atrás la imagen. La revista, el montaje, el rostro pegado con cinta. Pensó que quizás era sólo un escape para Louis, una válvula de presión. Las clases habían sido exigentes, y él venía de un internado donde la disciplina era más férrea que humana. Tal vez necesitaba una fantasía. Tal vez ella se había convertido en eso sin querer.
    
    Pero su mente no obedecía. Divagaba.
    
    ¿Y si dejó la mochila a propósito?¿Y si quería que yo la encontrara?¿Y si deseaba que yo me viera ahí, expuesta, vulnerable, entregada a sus fantasías?
    
    La idea era demasiado elaborada. Pero no la descartó. Era otra posibilidad. Y en ese juego de posibilidades, Francoise volvió a contemplar la imagen central. El cuerpo de la modelo. Las proporciones. La curva de la espalda. El reflejo en el espejo. Todo coincidía. Demasiado.
    
    Entonces, como si el presente la empujara hacia atrás, recordó Creta.
    
    La adolescencia. Las ruinas del palacio de Minos. Renoir.
    
    Él tenía dos años más. Y una cámara instantánea. Ella tenía un vestido que había confeccionado inspirándose en las pinturas del palacio: mujeres de cabellos ondulados, pechos al aire, trajes que desafiaban el tiempo. Esas imágenes la hacían sentir fuerte. Grande. Femenina. Quiso transformarse en esa idea.
    
    Sabía que Renoir se interesaba por ella. Pero ella no por él. Aun así, él tenía algo que ella necesitaba: una mirada que supiera capturar. Una herramienta para inmortalizar.
    
    —Te dejo ...
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