1. La puerta con llave - Parte 1


    Fecha: 15/06/2026, Categorías: Grandes Series, Autor: DaddyLickMe, Fuente: TodoRelatos

    ... que me tomes fotos en el palacio. Gratis —le dijo una tarde, caminando por la playa.
    
    —¿Y qué gano yo con eso? Igual te he sacado fotos antes —respondió él, fingiendo indiferencia.
    
    —Pero estas serán especiales. Piensa: las ruinas del palacio. Yo, con un vestido como el de las mujeres de las pinturas. En topless…
    
    Francoise arqueó una ceja. Renoir se ruborizó. Titubeó. Aceptó.
    
    Ahora, años después, buscaba esas fotos. Urgaba en una caja de cartón vieja, donde guardaba fragmentos de sí misma. Una botella de perfume vacía. Cartas de amor. Flores secas.
    
    ¿Un preservativo?.
    
    —No sé por qué esto está aquí —murmuró, sin detenerse.
    
    Finalmente, encontró el fajo de fotos, sujetado por una liga. Las imágenes eran tenues, pero vivas. Ella, entre columnas rotas, con el vestido abierto, el cabello suelto, los ojos desafiantes.
    
    —Sí que me veo poderosa —dijo, sonriendo.
    
    Recordó a Renoir temblando detrás de la cámara. Sus pechos eran distintos entonces. Pequeños, apenas del tamaño de una manzana. La aureola suave, aún sin pigmentación completa. El botón central, tímido.
    
    La última foto la hizo reír. Renoir abrazado a ella, posando para la cámara, su mano intentando tocar uno de sus pechos mientras ella lo miraba con enfado fingido.
    
    Era otra época. Otro cuerpo. Otra mirada.
    
    Pero algo de esa Francoise seguía viva. Y quizás, pensó, eso era lo que Louis había intuido. No la mujer que enseñaba. Sino la que había sido imagen. La que había sido símbolo.
    
    La tarde ...
    ... se había vuelto espesa, como si el aire supiera lo que estaba por ocurrir. Louis hablaba con entusiasmo, sin sospechar que cada palabra lo acercaba al borde.
    
    —Una vez alguien llevó una cámara —decía, riendo—. Tomó una foto de ellas en ropa interior. Fue absurdo, pero nos pareció glorioso.
    
    Francoise no respondió. Solo deslizó la revista fuera de su bolso y la dejó caer sobre la mesa, abierta. El golpe seco del papel contra la madera cortó el aire como una cuchilla.
    
    Louis perdió el color en su expresión. La luz lo atravesó. Se quedó inmóvil, como si el cuerpo hubiera olvidado cómo moverse. Francoise lo observó con atención. Supo, en ese instante, que no había habido intención. Que la mochila había sido olvidada de verdad. Y eso la tranquilizó.
    
    Pero no era por eso que lo confrontaba.
    
    Con calma, como un chacal que desprende la carne del hueso de su presa, abrió la revista sin decir palabra.
    
    Sus dedos se movían lentos, ceremoniales. Pasaba las páginas como si cada una fuera una confesión. Su respiración se volvió más audible, más densa. No jadeante, pero sí cargada. Como si el contenido la afectara. Como si la excitara.
    
    Se llevó una mano al cuello, la deslizó por la clavícula, luego por el escote. La otra mano seguía pasando páginas, cada vez más lento. Louis no se movía. No hablaba. Pero sus ojos estaban fijos, atrapados en el espectáculo que no sabía si era castigo o seducción.
    
    Francoise se mordió el labio inferior. Sus ojos se entrecerraron. Lo miró. La ...