-
Enrique, Miguel y yo: Confesiones de una noche loc
Fecha: 15/06/2026, Categorías: Bisexuales Autor: Lucas 2304, Fuente: TodoRelatos
... añadido combustible líquido al fuego que ya ardía ferozmente entre nosotros tres. La tensión acumulada durante esos cinco minutos eternos de espera se ha concentrado en cada terminación nerviosa de mi cuerpo, haciéndome más sensible, más receptiva a cada caricia, a cada mirada cargada de promesas. Los labios de Enrique encuentran mi cuello con una precisión quirúrgica, ese punto exacto que me hace gemir sin control y que parece tener una línea directa con mi entrepierna. El muy canalla lo sabe perfectamente, porque sonríe contra mi piel cuando mi respiración se vuelve entrecortada. Mientras tanto, Miguel se deshace de su ropa con una prisa que me resulta absolutamente adorable, sus movimientos torpes y acelerados tan diferentes de la elegancia felina de Enrique. Verlo luchar con los botones de la camisa, con el cinturón que se resiste, me provoca una ternura inmensa mezclada con una excitación creciente. En cuestión de segundos que parecen durar una eternidad deliciosa, estamos los tres completamente desnudos, admirándonos sin pudor, sin prisa, como si fuéramos esculturas en un museo privado creado especialmente para nuestro placer mutuo. En cuestión de segundos que parecen durar una eternidad deliciosa, estamos los tres completamente desnudos, admirándonos sin pudor, sin prisa, como si fuéramos esculturas en un museo privado creado especialmente para nuestro placer mutuo. —Eres hermosa, Josefa —susurra Enrique, y la sinceridad en su voz me llega directa ...
... al alma—. Cada centímetro de ti es perfecto. Pero noto cómo la mirada de Miguel se desvía hacia Enrique, específicamente hacia su miembro erecto, y veo una chispa de curiosidad en sus ojos que reconozco perfectamente. —Te gusta lo que ves —le comento a Miguel con una sonrisa traviesa. Enrique se da cuenta de la dirección de nuestras miradas y sonríe. —Puedes tocarlo si quieres, Miguel. No hay prisa, no hay presión. Te aseguro que no se rompe… De hecho, me gustaría mucho que lo hicieses. El corazón se me acelera al imaginar la escena. Ver a mi marido explorando con deseo el cuerpo de otro hombre sería... «Dios mío, qué excitante sería ver a Miguel chupándosela a Enrique, o ver cómo se la mete por el culo», pienso, sintiendo cómo se me humedece aún más la entrepierna. Miguel se acerca lentamente a Enrique, sus dedos acarician primero el vientre depilado y luego, con una delicadeza infinita, toma su miembro entre sus manos. —¿Te gusta la sensación? —pregunta Enrique con voz ronca. —Sí —responde Miguel, casi sin aliento—. Es la primera vez que... —Me gusta que hayáis quedado conmigo porque quiero disfrutar de los dos —aclara Enrique, y con la misma delicadeza toma el miembro de Miguel—. Joder, Miguel, tienes un tamaño perfecto. —¿Perfecto para qué? —pregunta Miguel con una sonrisa pícara, aunque creo que ya intuye la respuesta. —Digamos que no es ni demasiado... ambicioso, ni demasiado tímido —responde Enrique con una carcajada—. Es justo lo que ...