1. Enrique, Miguel y yo: Confesiones de una noche loc


    Fecha: 15/06/2026, Categorías: Bisexuales Autor: Lucas 2304, Fuente: TodoRelatos

    ... sudorosa.
    
    —Ha sido... increíble —susurro finalmente—. Perdón por haber ido tan rápido.
    
    —¿Perdón? —ríe Miguel—. Amor, acabamos de empezar.
    
    —Tenemos toda la noche por delante —añade Enrique con una sonrisa traviesa—. Esto ha sido solo el aperitivo.
    
    Sus ojos se posan en Miguel y sonríe con picardía.
    
    —Y tú, Miguel, tienes una erección de narices. Sería una pena desperdiciarla.
    
    Se incorpora con movimientos felinos y se acerca a mi marido. Sin dudarlo, comienza una felación delicada, tomándose su tiempo para explorar cada centímetro con su lengua.
    
    Yo me quedo tumbada en la cama, completamente alucinada, observando la expresión de puro éxtasis que se dibuja en el rostro de Miguel. Nunca lo había visto así, con esa mirada perdida de placer que le transforma las facciones.
    
    Enrique, mientras mantiene el ritmo perfecto con su boca, desliza una mano hacia arriba para acariciar los pezones de Miguel, quien se arquea ligeramente ante el contacto, claramente disfrutando de esta nueva sensación.
    
    —Joder... —gime Miguel, y esa palabra escapa de sus labios como una plegaria.
    
    Enrique continúa con su felación durante varios minutos más, intensificando el ritmo poco a poco. Veo cómo baja una mano y comienza a acariciar las nalgas de Miguel. Aunque no puedo ver exactamente qué está haciendo, por la reacción de mi marido intuyo que sus dedos están explorando zonas aún más íntimas.
    
    —No puedo... me voy a correr... —balbucea Miguel, con la voz entrecortada por el ...
    ... placer.
    
    —Córrete —murmura Enrique contra su miembro, y esas palabras son la perdición de mi marido.
    
    Miguel se tensa, arquea la espalda y eyacula con fuerza en la boca de Enrique, quien recibe cada gota sin derramar ni una sola. Cuando Miguel termina, Enrique se levanta con elegancia y se dirige al baño.
    
    —Se ha ido a escupir al lavabo —comento divertida.
    
    —Qué detalle —ríe Miguel, aún jadeando—. Y fíjate, que ya está otra vez en plena forma.
    
    Ambos miramos hacia la entrepierna de Enrique cuando regresa, secándose la cara con una toalla, y efectivamente, su miembro vuelve a estar completamente erecto.
    
    —Este hombre es una máquina —susurro admirada.
    
    «Y yo también estoy lista para otra ronda», pienso, sorprendiéndome a mí misma al notar cómo mi sexo vuelve a humedecerse, ansioso de más acción. «Dios mío, a mis sesenta y dos años y queriendo más... esto es increíble.»
    
    —Miguel —le susurro—, creo que yo también estoy preparada para seguir.
    
    Mi marido me mira con una sonrisa cómplice y me acaricia la mejilla.
    
    —Pues disfrútalo, amor. Aprovecha cada segundo.
    
    Al escuchar mis palabras, Enrique sonríe con esa mirada traviesa que ya conozco.
    
    —¿Te apetecería ponerte a cuatro patas? Me gustaría hacerlo así contigo.
    
    —Me parece una idea estupenda —respondo, ya sintiendo cómo la anticipación me recorre el cuerpo.
    
    Me coloco en la posición que me pide, apoyando las manos y las rodillas sobre la cama. Desde esta perspectiva veo a Miguel sentado frente a mí, ...