1. Hermana orgasmo


    Fecha: 17/06/2026, Categorías: Incesto Autor: pluma211, Fuente: CuentoRelatos

    Hacer de niñero a los 29 no era algo que precisamente me agradara, pero desde que perdí mi trabajo como repartidor de pizzas era mejor contentar a mis padres. Ellos viajaban frecuentemente al interior en busca de contactarse con personal calificado para venderle sus productos, que tenían que ver con suministros médicos y repuestos de equipamiento instrumental. En fin, ellos partieron el último jueves de agosto y según su idea primaria era regresar el domingo. –Nada de mujeres, ni de hierbas. Advirtió mi padre señalándome con el índice.
    
    La joya de la corona debía preparar un examen de alta complejidad y la presión familiar siempre aumentaba cuando eso ocurría. La señorita Dominguez era una chica preciosa, ojos grises grandes y vivaces, de largas pestañas contorneadas, cara linda y cabello lacio. Cuerpo atlético, piernas kilométricas y cintura ceñida, tetas chicas y puntiagudas a juzgar por la prendas ajustadas que vestía. Parecía una gata y cuando lucia de negro una pantera, la única pantera capaz de hacerme apagar la play para servir un té y la mejor amiga de mi hermana.
    
    Ellas estudiaban juntas y estaban a punto de acabar el bachillerato. El jueves murió sin pena ni gloria. El viernes amaneció lloviendo, por entonces no lo sabía pero continuaría por los próximos tres días. A mis planes del play se le sumo una picada con snacks y cerveza, película mediante en el living, pensando más que nada en la gata que vendría a estudiar esa noche y le podía interesar acercarse a ...
    ... los leños encendidos de la estufa y a mi presencia, hasta entonces casi desconocida. A ver… el plan era perfecto, Diana llegaba a estudiar con mi hermana Helena y luego de dos horas de tedio intenso, se despedía para compartir el sofá conmigo. No había fallas en mi lógica.
    
    En la tarde la tormenta empeoró, los álamos qué rodeaban la casa se hamacaban violentamente y la alerta meteorológica se desató, mi viejo llamó un centenar de veces para romperme los huevos y el maldito temporal desmorono la idea de cruzar alguna palabra con DD (didi), como solía referirme a ella cariñosamente cuando hablaba con mi hermana.
    
    –¡Franco! Didi aviso que no viene. Grito Helena desde su cuarto.
    
    –Lo imagine, con este clima.
    
    Sin saberlo ahí esa noche estaba fraguando algo totalmente inesperado, un retorcido conjunto de eventos empezó a salir como de una caja mágica, y no quiero enjuagar mi culpa ni reducir mi condena, solo alegó que una fuerza inusitada fue cómplice de aquella aberración que se estaba gestando. Fue pasada las nueve cuando estuve a punto de apagar el juego en el que perdía 3 a 0, cuando mi hermana bajó a prisa de su habitación.
    
    –Menos mal que estas. Dijo acomodando sus gafas y llevando una mano a su corazón.
    
    –¿Que paso?… Pregunte, soltando el joistick.
    
    –La puta rama de la Acacia, golpea la ventana. Parece que la estuviera rascando. Agregó.
    
    –Bueno, dormí en mi cuarto o en el de papá. Sugerí.
    
    –Si, pero…¿ Puedo quedarme un ratito aca con vos? La estufa esta ...
«123»