-
El despertar de Dana.
Fecha: 18/06/2026, Categorías: Incesto Masturbación Sexo con Maduras Autor: Juan Alberto, Fuente: SexoSinTabues30
... cavidades seductoras donde inician sus nalgas a tomar esa forma redondeada e infladita hacia atrás, sus caderas se han hecho más anchas y su cintura más estrecha, su trasero ahora tiene la forma de una pera. Contemplo sin aliento sus largas y bien torneadas piernas; ahora ella se gira y se mete bajo la ducha. Me doy por satisfecho con lo que he visto y regreso a la cocina sin hacer ruido. Durante la cena las imágenes de las firmes nalgas de mi hija y de sus duras tetitas revolotean por mi mente. Todo esto me hacía sentir cachondo y ya quería irme a mi dormitorio donde masturbarme, pero no pude hacerlo. Cuando terminamos de cenar charlamos un poco sobre nuestra jornada y las cosas que no esperaban para la siguiente semana. Dana, al igual que todas las noches, llevaba sus leggins cortos y una de mis viejas camisetas de uniforme mimético, ella le corta las mangas y las usa para dormir. Otra cosa que era habitual en ella era no usar bragas para dormir. Su madre y yo siempre le estábamos llamando la atención por esto y la obligábamos a usar sus bragas. Creo que ella continúa con este mal hábito de no portar bragas en su cama. Después de lavar los platos y ordenar la cocina, decidimos instalarnos en la sala de estar y ver alguna película del cable. Hoy es viernes así que ella no debe asistir a clases, yo tampoco tengo servicio de guardia, así que estaremos en casa todo el fin de semana. Generalmente cuando nos quedamos a ver una película, invariablemente Dana se queda ...
... dormida profundamente, entonces yo la tomo y la llevo a la cama. Ella está acostumbrada a mi tacto para llevarla, lo que esta noche será mi ventaja y su debilidad. Como siempre ya es casi medianoche, observo a Dana que duerme como una bebita. Acostada boca arriba con una rodilla plegada apoyada en el respaldo del diván y la otra pierna sobre mi regazo. Ella pesa alrededor de unos 25 a 30 kilos, es pequeña para su edad, pero está muy bien hechita y formadita. Esa remera holgada y sin mangas que está vistiendo, casi puedo ver una de sus tetas pequeñitas y duras; me parece tan vulnerable. Me siento un poco pervertido por sentir un deseo inexplicable por ella. Mi polla reacciona cada vez con mayor potencia y se acoraza como el acero irguiéndose tieso y duro; tengo que acomodarlo bajo mis shorts, apuntándolo hacia arriba mientras sigo admirando el hermoso cuerpo de mi bebita. Contemplo su belleza, sus pechos en formación que apuntan enhiestos y florecientes, empujando la tela de mi vieja camiseta. Mi deseo se hace más grande. Decido intentar de mover la remera para echar un vistazo a sus pezoncitos. Pongo mi mano en su suave y cálido muslo, masajeándolo lentamente, ella no tiene ninguna reacción. Entonces tiro de su remera lentamente y para el regocijo de mis ojos, contemplo maravillado sus pezones oscuros e hinchados. Observo que su pecho sube y baja con su tranquila respiración. Mis ojos están pegados ante tan magnifica visual de los pezones hermosos de Dana, sus areolas son como ...