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Un último baile
Fecha: 18/06/2026, Categorías: Relatos Cortos, Autor: MarthaKC, Fuente: CuentoRelatos
... lóbulos para bajar por su cuello, donde la besa apasionadamente. La siguiente parada son sus grandiosos pechos, sobre los que deja caer un poco de saliva para lamer el pezón que se torna duro mientras con su mano acaricia el otro… su lengua sigue el recorrido del flanco de su cadera hasta llegar a la zona superior del pubis. Desde ahí hace un salto a sus rodillas para lamer la parte interior del muslo, muy despacio, hasta llegar a su vagina, en donde comienza poco a poco a lamer los labios mayores para, ayudado de sus manos que abren la vagina, pasar al interior y terminar en el clítoris con movimientos circulares y firmes. Clara corresponde a todo este masaje con gemidos, muchos gemidos, mientras agarra a Juan por su cabellera. Afuera se siguen escuchando estruendos de la tormenta y destellos de los rayos entran cada pocos segundos por la ventana. Es ahora ella quien se levanta y tumba a Juan en la cama. Se coloca la cabeza cerca de sus partes y, levantando su pierna izquierda, coloca su coño mojado en la cara de Juan mientras agarra su polla y, ya en la posición del 69 perfecta, comienza a masajearla mientras la lubrica toda con saliva. Su lengua recorre varias veces el glande bordeándolo y produciendo algún que otro espasmo que genera que se escape un poco de líquido preseminal del que se hace cargo. Continúa metiéndola bien dentro varias veces, desde la punta hasta la base, en su boca. Él, por su parte, continúa su masaje clitoriano lingual, con sus manos ...
... manteniendo el coño bien abierto. La zona está muy caliente y lubricada, lista para ser penetrada. Ambos gimen de placer. La tormenta todavía continúa, la lluvia golpea las ventanas y el viento da golpes en la persiana. Continúan el acto con ella sentándose encima de su polla a cámara lenta. A él le gusta mirar y ve cómo su polla va desapareciendo dentro del coño de Clara. Ella se eleva y baja varias veces para continuar frotándose de adelante hacia atrás, rozando ambos su vello púbico con la polla bien insertada dentro. Clara aumenta el ritmo. Juan agarra sus pechos. Los lame. Muerde el pezón. Juega con su lengua en las glándulas areolares. Coge los dos senos y hunde su cabeza en ellos. Ella se deja caer un poco hacia atrás para agarrarse con sus manos a los tobillos de Juan y comenzara a empujar hacia delante y hacia atrás su cadera con la polla bien introducida. Cada vez más rápido, aumentando el ritmo y la presión hasta que, coincidiendo con el silencio posterior al estruendo colosal de un trueno ambos gritan al unísono: –¡Ahhh! ¡Siii! ¡Siii! La polla de Juan comienza a palpitar y a expulsar una enorme cantidad de semen en el caliente coño de Clara. Puede sentir cómo los músculos de su vagina se contraen entre su glande haciendo que las últimas gotas de su leche salgan entre espasmos. Ambos se quedan dormidos tras el acto y duermen desnudos y abrazados. A la mañana siguiente Juan se despierta y, al mirar a su lado, nota que Clara no está, tampoco ...