1. El cumpleaños de Susana


    Fecha: 19/06/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: elzorro, Fuente: CuentoRelatos

    Fede, un joven recién graduado llevaba dos semanas en su primer trabajo. Aquella tarde, en la oficina, levantó la vista del portátil y observó como una figura femenina caminaba con determinación y elegancia hacia el despacho de su jefe. El vestido rojo de una pieza, más ajustado que suelto, moldeaba una figura cien por cien femenina, caderas definidas y trasero generoso. Al llegar a la puerta, antes de abrirla, se giró durante un instante para echar un ojo al sitio.
    
    Sonrió.
    
    Fede observó el rostro bien maquillado, alguna arruga que hablaba de madurez, mínimo cuarenta y cinco, mirada inteligente y pechos, sí pechos, bien puestos. Seguramente el sujetador jugaba un papel importante en el resultado final, pero aquellos senos llamaban la atención.
    
    Unos minutos más tarde, don Carlos, su jefe, abrió la puerta del despacho y le llamó.
    
    -Federico, entra. Te presento a mi esposa, Susana.
    
    -Encantado señora. -dijo el joven dudando entre estrechar la mano o darle dos besos en las mejillas.
    
    Finalmente fue la mano.
    
    -Este es mi chico. ¿Sabes que en dos semanas ha conseguido un cliente? Sí, están a punto de firmar. Solo hay que mandarles hoy unos papeles y el contrato… vamos, una mera formalidad.
    
    El móvil de don Carlos sonó.
    
    -Ah, me tengo que ir, serán diez minutos, ahora vengo.
    
    Fede se quedó a solas con la mujer.
    
    -Dime Fede, ¿te gustan mis tetas?
    
    El joven se quedó sin saber que decir y lo que es peor aún, se ruborizó levemente traicionando sus ...
    ... nervios.
    
    -¿No te gustan? Lo entiendo, debes pensar que soy mayor para ti. -continuó la mujer con su juego.
    
    -No, nunca he pensado, esto, sus… sus senos son ciertamente… esto
    
    -Ya veo, entonces me has mirado las tetas.
    
    Fede guardó silencio.
    
    -¿Te gustaría tocarlas? -dijo la señora acercándose a su víctima.
    
    El joven, nervioso, no sabía cómo reaccionar, ¿estaría de broma? ¿sería una prueba? Decir que no le apetecía tocar aquellas “peras” era mentir y podía considerarse indecisión, el peor crimen de un vendedor de éxito.
    
    Se decidió y tocó los pechos de la mujer de su jefe.
    
    Eran tiernos, apetecibles.
    
    Susana gimió. Descubrió un pezón y le pidió que lo chupara.
    
    Aquello era una locura pero Fede, bajo el hechizo de la lujuria, obedeció y lamió y chupó el pezón desnudo. Su pene palpitó bajo sus calzoncillos.
    
    El picaporte de la puerta giró, por fortuna despacio, y la mujer pudo ocultar su teta a tiempo separándose del joven.
    
    -Tenemos que irnos cariño. -dijo don Carlos.
    
    Fede imaginó que esa noche su jefe haría el amor a esa mujer. Quizás ella encima, en cueros, con las tetas dando saltitos, y el trasero subiendo y bajando mientras el pene de su afortunado marido entraba y salía de su vagina empapada.
    
    Una semana después, su jefe salió del despacho y le llamó.
    
    -Federico, venga a mi despacho inmediatamente.
    
    Lucía, una compañera menuda, levantó la vista. El tono de voz del jefe no era para nada amigable. Y cuando Fede pasó junto a ella, esta le deseo ...
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