1. El cumpleaños de Susana


    Fecha: 19/06/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: elzorro, Fuente: CuentoRelatos

    ... suerte.
    
    -Llevo dos horas hablando con el que iba a ser nuestro cliente. -comenzó a decir don Carlos tratando de mantener la calma.
    
    Pronto, esas intenciones se fueron al traste y el volumen se incrementó. También aparecieron las primeras palabrotas e incluso hubo un golpe en la mesa.
    
    Por resumir el tema, diremos que Fede envió los papeles mal y el cliente se enfadó, exigiendo un castigo ejemplar.
    
    -Por fortuna, pude negociar y llegar a un acuerdo… debe estar a punto de llegar.
    
    Cinco minutos después una joven de veintitantos años, rubia, rellenita y con gafas de pasta color azul marino entró en el despacho.
    
    -Esta es Clara, secretaria de nuestro cliente y testigo de que el castigo se lleva a cabo.
    
    Fede miró a la recién llegada y luego a su jefe. No estaba entendiendo nada y la orden que vino a continuación le pilló por sorpresa.
    
    -Bájate los pantalones e inclínate sobre la mesa.
    
    El empleado se quedó paralizado.
    
    -Lo diré solo una vez más, obedece o estás en la puta calle.
    
    Fede tragó saliva y con las manos temblando por los nervios se desabrochó el cinturón y el botón de sus pantalones de vestir y se inclinó, en calzoncillos, sobre la gruesa mesa de escritorio.
    
    -Los calzoncillos también hay que bajarlos. -añadió Clara con voz profesional.
    
    Fede, metido en la surrealista dinámica, se bajó la ropa interior hasta sus rodillas. Su culo, con poco pelo, más pálido que otra cosa, quedo expuesto.
    
    Sin más preámbulos don Carlos se quitó el cinturón y ...
    ... lo dobló por la mitad.
    
    -Preparado… serán veinte.
    
    El joven contrajo las nalgas.
    
    El azote impactó dejando una marca roja en medio del trasero.
    
    -Uno -contó Clara.
    
    A partir de ese momento, los azotes cayeron sobre las desprotegidas nalgas del varón con fuerza y buen ritmo. Apenas unos segundos para digerir el escozor e instintivamente tratar de esconder o apretar el pompis para un nuevo latigazo. Pronto, el decoro y el pudor pasaron a un segundo plano. El pene colgando se exhibía sin recato a pedida que los glúteos se pintaban de rojo.
    
    Al final alguna lágrima en un rostro encendido por la vergüenza y la humillación. La mano de la chica palpó e inspeccionó el resultado final asintiendo satisfecha con el resultado.
    
    -Puedes tomar una foto del culo y se la enseñas a tu jefe.
    
    -Buena idea. -repuso la invitada tomando una instantánea del trasero desnudo.
    
    “Se lo enseñaré a mi jefe si lo pide y de todas maneras me servirá de estímulo para masturbarme esta noche.” pensó la secretaria excitada por el espectáculo que había presenciado.
    
    Federico se vistió, esperó unos minutos para recuperar la compostura, y tras pedir disculpas a Clara en nombre de la empresa y agradecer a su superior la oportunidad de seguir trabajando, salió del despacho.
    
    Una semana después. Diez minutos antes del fin de la jornada. El jefe le llamó al despacho.
    
    La pregunta fue directa.
    
    -¿Has tocado los pechos a mi mujer?
    
    -Sí. Ella me lo pidió. -se sorprendió así mismo respondiendo ...